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Reflexiones con sabor amargo, tristeza e impotencia, sobre las pacientes 0 y 1

Por Stella Deschutter

El lunes 18 de mayo se comienza a definir el futuro de una ex compañera, médica jubilada de nuestro Hospital Avelino L. Castelán y de su hija. Son ahora las pacientes cero y uno de la epidemia de Covid-19 en la provincia del Chaco.

Nunca nos hubiéramos imaginado a esta colega en la justicia, los que la conocemos y sabemos de su trayectoria laboral.

Fui compañera y Jefa del Servicio durante quince años, donde ella trabajó, lo que me permite evaluar su trayectoria.

La Justicia (o en esta oportunidad la injusticia) alentó una condena social increíble y una estigmatización aún mayor, sobre bases totalmente falsas.

Analicemos:

La declaración de la Organización Mundial de la Salud de Pandemia, se efectúa el 11 de marzo del 2020, a nivel mundial. Rusia, lugar de destino del viaje de nuestra colega, implementa las medidas de prevención a partir del 20 de marzo. España, lugar de escala de su viaje, implementa las medidas a posteriori de la declaración de la OMS de pandemia.

La colega y su hija llegan a nuestro país el 28 de febrero, sin síntomas de enfermedad por coronavirus, que recién aparecen una semana después.

En Resistencia, la gran preocupación sanitaria era el dengue. Por tal motivo, el 3 de marzo hicimos una reunión en el Salón de Actos del Hospital para evaluar la estrategia frente a esta enfermedad.

El 2 de marzo, la colega visita nuestro Hospital y a la suscripta, buscando información sobre quemaduras por enfermedad de una familiar.

Durante esa primera semana de marzo, hicieron la rutina que todo ex viajero haría: juntarse con amigos y volver a la actividad diaria.

Esta colega tiene más de 70 años, y le dio más de 30 años al Hospital Pediátrico con un gran compromiso al trabajo, a los pacientes y a sus compañeros.

¿Cuál es su culpa?

Según la Justicia: “El ser médica”; “estaba en una situación especial y conocimiento especializado, que tornan de mayor gravedad a las infracciones incurridas”.

¡¡¡Qué mochila pesada cargamos los médicos!!!

Nos juzgan y condenan por no ser adivinos de lo que pueda suceder en este mundo.

Nos juzgan porque queremos disfrutar las experiencias de nuestros viajes con amigos y compañeros.

Nos juzgan por “irresponsabilidad profesional” sin conocernos.

Señora Justicia: ¡Qué injusta que es!

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