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Piden 18 años de cárcel para César Milani por delitos de lesa humanidad

El exjefe del Ejército durante el kirchnerismo está acusado por el secuestro, detención y tortura de Pedro y Ramón Olivera.

El juicio oral y público por delitos de lesa humanidad que tiene en el banquillo de los acusados a César Milani se retomó el jueves en La Rioja con el inicio de los alegatos. La querella, que representa a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y de esa provincia, pidió una pena de 18 años para el exjefe del Ejército durante el kirchnerismo.

Milani está acusado por el secuestro, detención y tortura de Pedro y Ramón Olivera durante la última dictadura militar.

Los abogados Claudio Orosz y Eugenio Biafore leyeron ante el Tribunal Oral Federal de La Rioja los argumentos de los organismos del Estado para condenar a Milani por los delitos de privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y asociación ilícita.

Los letrados afirmaron que Milani estuvo en el lugar de los hechos y rechazaron con fuertes críticas el intento de la defensa de Milani de "impugnar y desacreditar a los testigos que formaron parte del proceso".

La exposición estuvo centrada en narrar los hechos que ocurrieron el 12 de marzo de 1977, momento en que una partida de militares comandada por Milani (entonces subteniente que revistaba en el batallón 141) ingresó en el domicilio de los Olivera y secuestró a Pedro, y más tarde a su hijo Ramón en su lugar de trabajo.

Orosz y Biafore afirmaron que las víctimas fueron torturadas y resaltaron que así lo describió el propio Ramón Olivera en plena dictadura, cuando declaró acerca del rol que tuvo Milani en su secuestro y en el de su padre. Además de los alegatos de estas querellas, se produjo el del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz.

Por su parte, el turno de los alegatos de las defensas será la semana próxima, según anticiparon fuentes judiciales. De acuerdo a lo previsto, el 8 de agosto será la audiencia en la que se dará la posibilidad a los 13 acusados, entre estos Milani, de pronunciar sus últimas palabras antes del veredicto, que en principio se espera para el día siguiente.

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