Salud | Perrando

Opinión: La muerte del Dr. Duré y Fuenteovejuna

Por Alfredo Zurita (*).

¿Quién mato al Comendador? Fuenteovejuna señor. Todos conocemos la famosa frase de Lope de Vega, y si preguntamos quien fue responsable de la muerte del Dr. Dure, he leído que casi todos dicen, “fue el sistema que falló”.

En los tumultuosos días de comienzo del Sistema Nacional Integrado de Salud un colega prestigioso me dice que ingresará al sistema de full time con bloqueo de título para el ejercicio privado, pese a que ganará menos que en el ejercicio privado. Porqué?, Me dice que ya es mayor, y el ejercicio privado es muy estresante, si las cosas salen mal, se es responsable ante el paciente, y/o su familia. En el hospital las responsabilidades se diluyen, “falló el sistema”.

Es lo que escuchamos de las autoridades cuando alguien se queja de la muerte de un familiar, “se cumplieron todos los protocolos”, nadie es responsable, o en todo caso los protocolos.

Cuando cae un avión de una empresa del mundo desarrollado, no se dice que “fallaron los sistemas”, sino que se rescatan todas las partes del avión, a veces desde mares profundos, se rearma el avión y los peritos pasan años estudiando para saber que fue lo que falló. De ese modo se puede corregir el error que causó la falla.

Podemos recordar el avión de Austral que cayó en Fray Bentos, y se enterró en el suelo con todos sus pasajeros dentro. Se puso una cruz en el sitio y se recogio un poco de tierra del lugar para entregar a los deudos. Fin de la historia.

Por tanto, ¿qué esfuerzos se harán para saber que fallos hubo en la enfermedad y muerte del Dr. Duré, para que esto no vuelva a ocurrir?. Se trata de errores de triage, de déficits de provision de material de protección, ¿quién fue el responsable de esto? ¿Se trató de uso deficitario o descuidado por el mismo? Solo Médicos sin Fronteras no tuvo bajas en el control de la epidemia de ébola en África en 2014 porque son profesionales que hacen esto desde hace muchos años, los médicos locales murieron todos rápidamente, y los que llegaron desde otros países para ayudar sin mucha experiencia previa también tuvieron bajas.

Solía hacerme acompañar por personal de la administración del ministerio en controles de los hospitales. Se asombraban de las quejas de falta de abastecimiento. No era dinero lo que faltaba en el ministerio. Solo un buen sistema de compras, control de stocks, puntos de pedido, etc. En suma falta de profesionalismo, que el incesante recambio de funcionarios hace inevitable.

No me asombra que hayamos perdido la guerra de Malvinas, me dice un administrador de hospital, si el ejercito funciona como salud pública te mandan los fusiles ahora, y las balas un mes después.

Una investigación independiente como la que se hizo con el conocido caso Luz Milagros, paciente que sufrió las consecuencias de un fin de semana largo, en el que no parecían haberse tomado las previsiones necesarias para asegurar la atención parece por tanto necesaria, y no solo mejoras a los médicos residentes, que cabe recordar son alumnos en entrenamiento y no mano de obra barata, y se quedaran aquí, o migrarán a otras provincias, o países según el salario que se les ofrezca y las posibilidades del mercado privado Recordemos la desacertada ley de retiro voluntario del año pasado que privó al Perrando de varios profesionales experimentados, y el éxodo a la Patagonia años atrás.

Pero un dato inquietante es proporcionado por un enfermero, también contagiado, que compartió la habitación con el Dr. Dure varios días. Según nos dice la causa final de muerte fue una infección nosocomial, no solo el covid.

Las infecciones nosocomiales afectan especialmente a los servicios de terapia intensiva, por los procedimientos invasivos que se utilizan, y causan unas 18.000 muertes por año en el país, según proyecto de ley de control que duerme desde hace varios años en el Congreso Nacional. Esta cifra es el doble de las personas que mueren por accidentes de tránsito, pero como se producen por goteo lento y afectan a pacientes muy graves no causan alarma. El paciente murió “por fallo multiorganico” dirá la información, y nadie mencionará la infección nosocomial que podría dar lugar a demandas judiciales. La solución es conocida, más enfermería, más capacitada y mejor paga para que no tenga que apelar al doble trabajo

Recuerdo que el hospital Perrando adhirió al programa nacional de control de las infecciones nosocomiales y los datos eran públicos hace unos años, no he podido localizarlos ahora, y tampoco sé cuantas clínicas de la ciudad están adheridos al mismo.

Aunque debe haber pasado por mi cátedra hace 30 años, para estudiar epidemiología y salud pública, no recuerdo al Dr. Dure, entre tantos miles de alumnos, ni lo conocí posteriormente, así que no escribiré una nota necrológica sobre él, aunque desearía que su muerte no haya sido en vano, y se atribuya a Fuenteovejuna.

(*) Alfredo Zurita

Dejá tu comentario