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Nobel de Medicina 2109

Por Alfredo Zurita

Dos yanquis y un inglés han sido galardonados este año, por sus investigaciones sobre los mecanismos de utilización del oxígeno por las células, que como sabemos mueren rápidamente, sobre todo las del cerebro, si se ven privados de él.

En el pasado se pensaba que el oxígeno llegaba a las células a través de las arterias, de allí su nombre, las que llevan el aire, porque al disecar un cadáver las arterias siempre están vacías, ahora sabemos que les llega por la sangre, que en el cadáver esta en las venas, pero en el vivo también en las arterias.

Se supone que este descubrimiento podrá tener aplicaciones posteriores de importancia en el tratamiento del cáncer, aunque eso aún está por verse.

El premio se titula de Medicina y Fisiología, y aunque la prensa lo conoce como de Medicina, raramente es adjudicado a médicos, o cuando lo son se trata de médicos que nunca atendieron un paciente, y esto lo explicó muchas veces el Dr. Favaloro, lo que él había inventado era tecnología, aplicaciones prácticas, que muy raramente reciben el premio Nobel, reservado a la ciencias básicas, entre las cuales no figura la medicina, sino la química, la física y la biología, y no la psicología o la sociología, cuyo status científico es discutido, así como la economía, aunque hay un premio Nobel más reciente para ella, quizás por su importancia cotidiana en la vida de todos nosotros, aunque la economía es más bien cuestión de opiniones, como vemos a diario en el debate político, cosa que también ocurre en medicina, pero creo que menos.

En Argentina la producción de ciencia básica o tecnológica, está a cargo del CONICET, un organismo creado a instancias de nuestro primer premio Nobel, Dr. Houssay, que veía a la Universidad como poco propicia para ello, pues lo que la sociedad espera de la Universidad son títulos para que sus hijos se puedan ganar la vida mejor que con el sudor de su frente.

Una interesante serie de la TV pública que muestra el desarrollo de las universidades argentinas muestra que la tercera creada, la de La Plata, orientada específicamente a producir ciencia, debió desviarse a poco a formar abogados, médicos y contadores, las tres profesiones más demandadas porque tienen fama de ser las más rentables.

Uno de los problemas que el gobierno tiene con el CONICET es que la mayoría de sus investigadores quisieran ganar el premio Nobel, y trabajan en ciencias básicas, que no tienen aplicación práctica inmediata, aunque no todos están en eso, y hace pocos días que la prensa informó de una investigación del CONICET que encontró que mucho del pescado que se vende en Argentina es trucho, es decir que se vende pescado barato, haciéndolo pasar por pescado de mayor valor, y esta investigación me sorprendió porque no se trata ni de investigación básica o tecnológica, sino de algo que debería hacer bromatología de las municipalidades, aunque la mayoría no tiene capacidad técnica para hacerla.

Como nos informa la prensa el CONICET argentino está con recursos tan escasos, que muchas investigaciones se han paralizado, y los investigadores buscan horizontes fuera del país, y este es uno de los tantos problemas que deberá enfrentar el próximo gobierno, lo que incluye decidir prioridades entre investigación básica y tecnológica, así como control de pescaderías.

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