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No criminalizar al médico

Es mas fácil ver la paja en el ojo ajeno, que la viga en el propio.

Por Alfredo Zurita

La Confederación Médica de la República Argentina, COMRA, ha solicitado a la prensa tratar en forma responsable los casos de muertes producidas por errores médicos, ya que las ultimas noticias (caso Pérez Volin, amputación equivocada) dejan la impresión de que los médicos somos criminales, dispuestos a hacer cualquier cosa por plata.

Asimismo ha solicitado cesar con el exitismo con que son presentados los avances médicos, dejando la impresión en la población de una medicina todopoderosa.

Comparto la preocupación por ambas cosas, pero quisiera haber visto un poco más de autocrítica, pues los médicos somos en parte responsables de lo anterior, aceptando trabajar en situaciones críticas, y exagerando beneficios de tratamientos, y lo que es peor aún, de exámenes preventivos riesgosos, como lo es la mamografía.

La mayoría de la población cree que ahora vivimos mucho más que nuestros abuelos gracias a la medicina, y que nuestros hijos sobreviven al nacimiento gracias a las cesáreas.

Nada más lejos de la realidad, el cacareado aumento de la esperanza de vida es solo un artificio estadístico, producto de la baja de la mortalidad infantil, del mismo modo que el certificado de promedios que expiden ahora nuestras universidades eliminando los aplazas al calcularlo, es solo un artificio estadístico, para evitar que algunos profesionales, tengan promedios al recibirse cercanos a cero y sean descartados por eventuales empleadores.

Aunque la mortalidad por algunas causas de muerte prematura como la tuberculosis ha sido reducida por avances médicos, nuevas causas, como los accidentes de tránsito y excesos en el consumo de medicamentos la han compensado, y la esperanza de vida desciende en algunos países desarrollados.

Toda intervención médica, preventiva o curativa es riesgosa, y quien se somete a una cirugía con fines estéticos está, lo crea o no arriesgando su vida, lo mismo que quien toma un medicamento sin leer cuidadosamente el prospecto, solicitando eventuales aclaraciones a los profesionales.

La misma COMRA manifiesta su preocupación por el tratamiento de la nueva ley de obstétricas, que las saca de la situación de auxiliares médicos, para convertirlas, como ya pasó con los psicólogos, en profesionales autónomos, con capacidad de intervención sin necesidad de indicación médica, tal como se hace en los países desarrollados, que presentan bajas tasas de mortalidad materna, y de cesáreas.

Sería lamentable, que la lucha por mantener privilegios profesionales que suponen ingresos, predomine sobre la salud de la población, y en esto la actividad regulatoria del Estado tiene un rol que cumplir, en vez de asumir, como lo ha hecho históricamente, que el mercado regulará.

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