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Nigeria: secuestran mujeres, las embarazan y venden a los bebés

Las mujeres llegan a la ciudad y son engañadas por gente que les promete un trabajo, para luego ser esclavizadas y violadas.

La ciudad de Lagos es la más grande de Nigeria, y allí funciona un indignante e inhumano negocio: se trata de la “fábrica de bebes”, que tiene a decenas de mujeres como víctimas.

Las mujeres llegan allí en un principio pensando que tendrán un trabajo, pero son engañadas con esa promesa y son esclavizadas: tras violarlas para embarazarlas, ponen sus bebés a la venta.

Según las autoridades del país, quienes aún desconocen quiénes son los potenciales compradores, las niñas se venden por USD830 y los niños por USD1.400.

En el último operativo de seguridad, lograron rescatar a 19 mujeres y hallaron a cuatro bebés. Dos mujeres que hacían de enfermeras fueron arrestadas, aunque no encontraron a la principal sospechosa.

La Unesco realizó un informe en 2006 en donde describió por primera vez la existencia de “fábricas de bebés” en el país, potenciados por la pobreza y la falta de control. Allí se admite que las mujeres llegan allí sin saber lo que les espera.

Una de las rescatadas, que tienen entre 15 y 27 años, aseguró al periódico nigeriano Vanguard: “Una mujer me recogió en la estación de autobuses y me trajo aquí y, al día siguiente, fui convocada por nuestra madam, quien me dijo que no abandonaría la casa hasta el próximo año”.

Y agregó: “Hasta ahora, me he acostado con siete hombres diferentes hasta descubrir que estaba embarazada. Me dijeron que después de dar a luz, sería pagada generosamente”.

En diálogo con la BBC, otra víctima relató cómo fue retenida en contra de su voluntad y no se le permitió marcharse cuando descubrió que su bebé sería vendido.

Por su parte, la fundadora de la organización África Unida contra el Abuso Infantil, Debbie Ariyo, reconoció al programa de la BBC Africa Today que “el problema de las fábricas de bebés en Nigeria es endémico y está presente desde hace un tiempo. El caso de Lagos es muy triste, pero no es un fenómeno nuevo en absoluto”.

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