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Neuquén: el relato de la mujer que perdió a sus amigos congelados

A una semana de la tragedia, Georgina relata entre lágrimas lo que ocurrió durante las 26 horas que estuvo atascada en la nieve.

Georgina Oñate, de 32 años, es la única sobreviviente de la tragedia que ocurrió en la ruta 13, en la provincia de Neuquén, el jueves 19 de septiembre. Con mucho dolor recuerda la incertidumbre y frío que pasó durante 26 horas sola, varada dentro de una camioneta, esperando que sus compañeros Francisco Herrera, de 57 años y Daniel Vanegas, de 24, encuentren ayuda, pero lamentablemente nunca regresaron, ya que murieron congelados en el camino.

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Las tres personas viajaban en una camioneta Toyota Hilux desde un encuentro religioso en una iglesia de Aluminé a Plottier, pero a las 14, se quedaron atascados por la acumulación de nieve, sin señal en ninguno de los tres celulares. Por lo que los hombres decidieron salir a buscar ayuda, mientras Georgina esperaba en la camioneta para ser rescatada.

En diálogo con LM Neuquén, Georgina relató qué fue lo que pasó ese día: “Íbamos bien hasta la subida en la que la camioneta se quedó. Francisco dijo que la pasábamos, dio marcha atrás y subimos, pero la camioneta se corrió para un costado y ahí nos quedamos. Intentamos sacarla, saltamos arriba de la caja, no teníamos ni una pala, y no pudimos salir, ahí Rulo se acordó que habíamos pasado por un lugar donde había una máquina y dijo 'voy hasta ahí, la sacamos, la usamos y la devolvemos”.

Daniel regresó a las dos horas, sin ninguna solución. “Cuando lo vimos venir me puse a prepararle unos mates para que tome algo caliente. Comimos unos sanguchitos y Francisco dijo que iba a salir, que sabía que cerca estaba la Gendarmería”, explicó la mujer de 32 años, al borde de las lágrimas.

“Me dijeron que vaya prendiendo la camioneta cuando tenga mucho frío y que me calefaccione con eso. Me quedé ahí adentro, ellos iban y volvían”, explicó Georgina, mientras recordaba lo desabrigados que salieron sus compañeros.

“Cuando empezó a oscurecer me empecé a preocupar. Francisco me había dicho que mantuviera las balizas prendidas. Y cuando estaba oscuro empecé a tocar bocina, prender las luces, para que ellos escucharan si se habían desorientado. Lloraba, era lo único que podía hacer”, detalló la dramática experiencia.

“Tenía mucho frío, prendí la camioneta, y en esas prendidas y apagadas se quedó en contacto y se agotó la batería, y me entré a desesperar. Dije 'voy a morir”.

Y continuó:“Me quedé dormida, y al despertar miro por el espejo y veo a tres personas caminando. Pensé que podrían venir a robar, me quedé quieta hasta que vi que tenían uniformes”, era Gendarmería que logró encontrarla. “Pensé que lo había logrado, que Dios me había escuchado y me había salvado”.

Georgina pensó que los rescatistas habían hallado a sus compañeros de iglesia pero cuando le dijeron que no, “se me vino el mundo abajo”.

“Fue la peor noche de mis 32 años. Más que miedo, era desesperación de no saber dónde estaban los chicos. Salieron a esa hora para volver temprano, pero no volvieron”, lamentó entre lagrimas. Al día siguiente del rescate de Georgina, Francisco y Daniel fueron encontrados sin vida cubiertos de nieve, a 40 kilómetros de donde se habían atascado con la camioneta.

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