País |

Máximo Thomsen se quebró ante el juez

El imputado por ser considerado coautor del crimen de Fernando, "lagrimeó" durante la audiencia, según un testigo.

Durante la audiencia que tuvieron los ocho rugbiers detenidos ante el juez, en el Juzgado de Garantías de Villa Gesell, la cual inició en la mañana del jueves y se extendió hasta el mediodía, se los vio a los acusados con pelo corto y peinados prolijos, usando pantalón largo. Algunos hasta presentaron una muestra de quiebre emocional.

Por su parte, Máximo Thomsen, uno de los dos imputados más complicados en el crimen de Fernando Báez Sosa,"en un momento lagrimeó", dijo un participante de la audiencia.

Así se lo vio, quebrado ante el juez, mientras le leían los cargos en su contra y ante el intento desesperado de su compañero Blas Cinalli de convencer al juez: En ese momento, se escuchó la voz de Cinalli, quien afirmó: "Yo quiero decir que lo que pasó, ninguno de nosotros quiso que pase. Eso sí", remarcó el único de los rugbiers que habló, en un audio que se filtró de la audiencia.

TE PUEDE INTERESAR: Uno de los rugbiers aseguró que son "inocentes"

Su abogado, Hugo Tomei insistió en lo que había anticipado y solicitó un régimen de prisión domiciliaria para los detenidos. De contracara, Fabián Améndola, representando a la víctima, pidió agregar tres agravantes en la causa: por premeditación, alevosía y matar por placer.

Si bien la audiencia era pública y varios familiares de los acusados se acercaron al lugar, no pudieron ingresar, por una cuestión de espacio, por lo que permanecieron en un hall lindero sin poder escuchar lo que ocurría en la audiencia. Recién se reencontraron con sus hijos, en la visita dispuesta para la tarde de los jueves.

A la salida, tanto acusados como sus familiares fueron despedidos del lugar con gritos de los vecinos que se habían reunido: "Asesinos”, pedían "justicia por Fernando" y "perpetua".

Dejá tu comentario