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La tos del Dr. Fernández

Un caso que merece análisis por ser ejemplo de buena medicina.

Por Alfredo Zurita

La difusión de los detalles del diagnóstico del candidato presidencial Dr. Alberto Fernández deja una importante lección a la ciudadanía sobre la conducta a seguir ante una tos de varios días.

Debe consultarse en un sanatorio de alta complejidad, y someterse a una tomografía computada, que indicará en forma precisa la naturaleza de la afección, permitiendo un adecuado diagnóstico y tratamiento.

Por las mismas razones la población carenciada de nuestra ciudad abarrota en épocas invernales, la consulta del Hospital Pediátrico, en vez de concurrir como aconsejan las autoridades de salud, a las salas periféricas. La razón es que en el Pediátrico se suelen usar métodos diagnósticos distintos a las salas periféricas, que la población interpreta como mejores.

De haber concurrido el Dr. Fernández a algunas de las salas públicas de la ciudad de Buenos Aires, que allá se llaman CESAC, y ser atendido por un médico de familia, como preconizan las autoridades nacionales de salud, probablemente hubiera sido objeto de un examen clínico, tratado con un antitusígeno, y recomendación de volver en unos días para control.

Si todas las personas que tienen dolores osteoarticulares en vez de ser tratadas con analgésicos y antiinflamatorios fuesen sometidas a una resonancia magnética se encontrarían algunas necrosis óseas que requerirían otro tipo de intervenciones, y así podríamos seguir dando ejemplos de los beneficios de métodos diagnósticos más sensibles que permiten diagnósticos más precoces, y eventual mejor pronóstico.

Pero todo tiene una contracara, y exámenes diagnósticos más sensibles implican más falsos positivos, daño eventual, y en general mayor costo. El caso de la mamografía, que produce 10 falsos positivos por cada positivo real, que daña por la radiación sobre la mama y es más costosa que un examen clínico.

En el caso del Dr. Fernández la cantidad de radiación que recibió con la tomografía es equivalente a 170 radiografías comunes.

En el caso de la periodista Pérez Volpin realizar una endoscopia, más certera que el examen clínico le costó la vida, y en caso de la ex presidenta, una extirpación innecesaria de la glándula tiroides, además de una trepanación del cráneo, que algunos especialistas dijeron no era necesaria por el tamaño del hematoma.

El médico se encuentra siempre en el dilema de hacer de mas o hacer de menos, pero su decisión no es independiente de factores sociales, y dañar por hacer de menos es considerado social y legalmente mucho más grave que dañar por hacer de más.

Un hospital español acaba de recibir una multa de 5 millones de dólares, la más alta registrada en ese país, por demorar una cesárea, que acabó en daño al recién nacido, en tanto que nadie piensa en enjuiciar a los medicos que triplican, cuadruplican, y quintuplican los porcentajes de cesáreas recomendados por los organismos internacionales de salud.

Esta actitud de hacer de más que no de menos tiene lógicamente repercusión sobre los costos, y días pasados encuentro en un laboratorio de la ciudad, el aviso de que tal obra social permite hasta tantos exámenes por mes a sus afiliados, así que algunos pacientes de esa obra social, que vengan con pedidos de análisis, podrán ser diferidos al mes próximo, por estar cubierto el cupo, aunque se les realizarán si los pagan al contado.

Como el plus, esta conducta descarga sobre el afiliado el problema financiero de la obra social, y puede retardar diagnósticos y empeorar pronósticos, empeorando situaciones de pobreza que condicionarán peor salud.

Distintas alternativas más racionales de administración de recursos en salud están siendo aplicadas en muchos países, aunque en forma muy tímida en el país, donde otras prioridades ocupan la atención de los gobiernos. Sin embargo esto no impide la consolidación de conductas de atención de salud poco racionales que cada vez harán más difíciles los cambios.

Desde los intentos fallidos de un Sistema Nacional de Salud de 1974 y 1984 no se ha vuelto a tocar el tema, aunque siempre se dice que la salud es una prioridad, por lo cual se construirán más hospitales, tal como expliqué en mi nota anterior.

Como piensan construir 17 hospitales de alta complejidad si aún no tienen resuelto el problema del financiamiento, preguntaron los expertos enviados por el Banco Interamericano de Desarrollo en 1984 para analizar la factibilidad de un préstamo al país con esa finalidad. Se les explico que la economía del país estaba pasando por un mal momento, y la obra pública dinamiza la economía, luego se vería como resolver el financiamiento.

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