Sociedad |

La muerte de Sebastián

Un episodio doloroso, que debería servir para aprender, no para polemizar

Por Alfredo Zurita

La muerte imprevista de este adolescente ha dado lugar a quejas por la atención del hospital Perrando, y justificaciones varias, que de poco servirán para evitar nuevos casos, tal como desean sus padres.

La justificación de que no se disponía de camas porque el gobierno nacional no envió los fondos solicitados para una ampliación cae en el ridículo, puesto que en estos días se están inaugurando edificios menos prioritarios a un costo mayor, con fondos provinciales.

Si se trató de una enfermedad rara, como se hipotétizó, sin confirmación, el problema es de difícil solución, y no será resuelto tampoco por el nuevo centro de enfermedades raras, parcialmente inaugurado estos días, como para que el siguiente gobierno no se lleve todos los laureles.

Pero lo que emerge con claridad de las notas es el problema de coordinación entre los establecimientos de salud, y dentro de los mismos, un problema común a organizaciones complejas, que en las fábricas se resuelve mediante reglas de procedimiento estrictas, que no son aplicables en salud, por la variabilidad de las situaciones.

Una de las principales razones para que cada persona tenga un médico de cabecera responsable, es para ocuparse de facilitar este tránsito entre establecimientos, y dentro de los mismos, del mismo modo que nadie litiga sin la guía de un abogado. Lo vemos cuando enferma un vip, aparece el Dr tal o cual, que no atiende directamente al paciente, pero se ocupa de que los especialistas necesarios lleguen a tiempo, e intermedia entre ellos y el paciente.

Si un paciente necesita un examen urgente, no se consigue poniendo la palabra urgente en el pedido, sino por un llamado personal al especialista que debe hacerlo, así funcionan las cosas en la medicina privada, y así funcionan en los hospitales cuando el profesional se siente responsable de un paciente particular.

El equipo de especialistas itinerantes cuyos méritos han sido muy ensalzados estos días, olvidando a los medicos rurales que están al pie del cañón todos los días, y no esporádicamente como los itinerantes, desconoce estudios hechos en la misma provincia por el Dr. Barberas en el Hospital de Las Breñas, que confirmaron otros en varios países. Los malos resultados dependen mucho más de falta de coordinación, que de más o menos especialistas.

La Investigación acción es muy utilizada como herramienta administrativa para mejorar la coordinación, y hay numerosos ejemplos, incluyendo una para establecer la diferencia de calidad de tres hospitales pediátricos argentinos, uno de ellos en Resistencia. No era el objetivo mejorar la coordinación, pero la forma en que se hizo la investigación, produjo este resultado.

Esperemos que algún día las políticas de salud, en vez de favorecer las construcciones, la compra de equipos y la incorporación de especialistas, fijos o itinerantes, mejoren la coordinación, algo que sin duda es menos visible, y más difícil de concretar, pero que podría evitar nuevos casos Sebastián

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