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Hantavirus ¿Es brote o epidemia?

Una diferencia semántica, que tiene su complejidad.

Como era inevitable, empezó la discusión de si estamos frente a un brote de esta enfermedad, como asegura el gobierno nacional, o por el contrario se trata de una epidemia, como dice la oposición, que además responsabiliza al gobierno nacional, incluyendo a los responsables de salud y ambiente como culpables de la misma.

La diferencia no es menor, del mismo modo que tampoco un pecado mortal no es lo mismo que un pecado venial, pues una epidemia implica generalmente el desplazamiento del ministro del área.

La diferencia entre ambas situaciones es la extensión, por lo que el término brote conviene mejor a intoxicaciones alimentarias, donde puede haber muchos afectados tras una fiesta, pero se sabe que no se extenderán, al no ser contagiosa la causa, en tanto que en las enfermedades transmisibles la extensión es imprevisible. La pandemia de gripe del 2009 comenzó como brote en un criadero de cerdos en México, pero en ´pocos días ya era pandemia, es decir epidemia en todo el mundo.

Peste es sinónimo de epidemia, pues las primeras conocidas lo fueron por esta enfermedad, transmitida por las pulgas de las ratas, y la última vez que hubo epidemia de peste en Argentina lo fue el año anterior a mi nacimiento, en una vivienda frente a la casa de mis padres, situada en un pueblo en el eje ferroviario Rosario Córdoba. Las ratas con pulgas infectadas llegaban desde Europa para cargar trigo en el puerto de Rosario, tomaban el tren e iban descendiendo en las estaciones produciendo brotes, que se transformaban en epidemia, y también como en el caso del hantavirus, aunque raramente,  la peste puede transmitirse entre humanos. Siendo médico del hospital Rawson en Córdoba conocí a los viejos médicos que habían enfrentado esta epidemia de peste, sin antibióticos aún, de modo que varios murieron. Ahora podemos curar la peste con antibióticos, cosa no posible para el hantavirus, producido por virus, los que atraviesan la porcelana, según dichos del Dr. Abel Albino, aunque olvidó aclarar que pasan por la porcelana sin esmaltar, lo que usan los filtros destinados a retener los microbios, aunque muchos legos asumen que son más o menos lo mismo, y toman antibióticos para curar la gripe, aprovechando que son de venta libre, pese a que los envases dicen “venta bajo receta”.

El hecho de que han aparecido además del brote de Epuyén casos aislados de hanta virus en varias partes del país favoreció que la prensa empezara a hablar de epidemia, aunque todo parece indicar que no tienen conexión alguna con el brote de Epuyén, por ser otras cepas del mismo virus, así que por ahora es solo brote, ya que además el número de casos registrados no supera el habitual.

Los múltiples médicos convocados por los programas de TV para informar a la población, especialistas en el tema, o no, en general han proporcionado información correcta, aunque no puede decirse lo mismo de los periodistas que hablaron ellos mismos del tema, luego de haber hablado con médicos,  o buscando información, y aunque esto es común, e intencional, en chivos televisivos, es más grave que se produzca en situaciones epidémicas.

También los familiares de los afectados, entrevistados por la prensa en busca del toque de color, han dicho muchas cosas erróneas, sea por no haber entendido bien lo que le dijeron los médicos, sea porque el mismo médico, al transmitir la información a familiares angustiados, la deforma, sea para no angustiar más, sea para salvar su responsabilidad.

Me dijeron que mi hijo tiene un 80 % de posibilidades de morir, decía anoche una madre angustiada,  algunos médicos me dicen que tiene hantavirus y otros neumonía, en tanto que el director del hospital aclaraba que aún no están seguros del diagnóstico, pues esperan la confirmación del Instituto Malbran, ya que las pruebas rápidas de laboratorio, disponibles localmente pueden dar falsos positivos.  En cuanto al % de posibilidades de morir es lo que tienen las poblaciones de pacientes de alguna enfermedad, no cada paciente en particular. Hacerlo se llama “falacia ecológica”, una de las tantas formas de razonamiento falso.

En suma, esto de los brotes y las epidemias son caldo favorable para la política, pues como decía famoso general y político argentino, que solía plagiar a Napoleón,  el político solo puede actuar en el caos, y si no lo hay debe crearlo. Si no hay caos, con un epidemiólogo es suficiente para manejar un brote, o una epidemia.

Años ha, un ministro nacional de salud me pide formar epidemiólogos, ya no quedan en el país. Le menciono al director nacional de epidemiología, y lo descarta, no es epidemiólogo, sino estadístico, me dice, y creo tenía razón, pues ambas disciplinas suelen confundirse. Ahora se forman epidemiólogos en diversas partes del país, pero huyen de los cargos para no quedar atrapados en el juego político, siempre peligroso, más para quienes no saben nada del mismo.

Sirva como ejemplo la prestigiosa epidemióloga de la Academia Nacional de Medicina, Dra. Ortiz convocada en 2015 por la gobernadora de Buenos Aires para cubrir el cargo de Ministra de Salud, al no ponerse de acuerdo  la fracción oficialista, sobre quien podría cubrir el cargo. Duró pocos meses y fue reemplazada por un joven psiquiatra de su partido, fogueado en la política, quien anoche hablaba con soltura de la situación epidemiológica en la provincia, como si en toda su vida no hubiera hecho otra cosa que analizar epidemias.

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