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Hacia donde irá la Salud Publica?

Declaraciones fundacionales, como es habitual, pero sin contenido-

Por Alfredo Zurita

Apenas asumido el nuevo ministro nacional convocó a sus pares de provincias, para anunciarles que entre todos elaborarán un Plan Federal de Salud. Como el acta de esa reunión, el Consejo Federal de Salud no se ha publicado, me atengo a lo que los diversos ministros han declarado a la prensa al volver a sus provincias, y cada uno dio su versión.

Para algunos la Salud Pública fue destruida por el último gobierno, y hay que empezar de cero, para otros el problema es parar la epidemia de sarampión, para otros reforzar la distribución de medicamentos y otros recursos desde el gobierno nacional.

Como se recordará tras la crisis del 2001 el presidente Duhalde decidió suprimir el ministerio nacional de salud, con el argumento de que este es un país federal, y la salud responsabilidad exclusiva de las provincias, aunque la crisis de medicamentos por la devaluación favoreció que se lo mantuviera con el objeto de repartir una canasta de medicamentos básicos a las provincias, que se denominó Plan Remediar, y luego fue complementando por otros planes para dinamizar aspectos de la salud a los que las provincias prestan poca atención, como la salud mental, y la medicina comunitaria.

Asimismo se prosiguieran ejecutando préstamos del Banco Mundial destinados a cambiar la forma de financiamiento de la salud de los pobres. En vez de mantener servicios propios, que los pobres pueden usar en forma gratuita, los servicios serían entregados a las comunidades, el Hospital de Autogestión de la época de Menem, o a los municipios, y financiados mediante un seguro para pobres alimentado desde los tesoros de las provincias. Se asume que esto mejorará la eficiencia de la inversión en salud, y el mordiente para ello es el plan Sumar, del Banco Mundial, que paga contra prestación materno infantil realizada. Como el director de este plan acaba de asumir como uno de los tres secretarios del ministerio nacional es de suponer que se proseguirá con la idea, que el último gobierno había bautizado como Plan Cobertura Universal de Salud. CUS. Todo esto mas teoría que hechos.

Dentro de estas ideas el actual ministro nacional, cuando lo fue en 2003 presento en una reunión del Consejo Federal de Salud un plan, que fue aprobado por todos los ministros, pero rápidamente rechazado por la Federación de Profesionales de la Salud, FESPROSA, que dice nuclear a unos 30.000 profesionales, y con filiales en todas las provincias, APSTACH en Chaco, que tiene ideas distintas sobre la atención de la salud de los pobres, y quieren volver a la idea de un Sistema Nacional de Salud, servicios públicos financiados por el gobierno nacional, como fue lo que se hizo en el periodo 1946-1955, y que se simboliza en el slogan “volver a Carrillo”, el primer ministro nacional de salud que quiso poner en práctica lo que había visto en Europa después de la guerra. Perón y Alfonsín en 1974 y 1984 quisieron también hacer eso, infructuosamente, porque la salud ya esta monopolizada por la empresa privada.

En 2017 y dentro de la misma ideología del plan de 2003 se presentó en una reunión del Consejo Federal de Salud el plan CUS, y ya FESPROSA advierte que la ley de emergencia no lo deroga, así que advierte que las ideas siguen vigentes.

En mi experiencia de muchas décadas, los ministros provinciales en las reuniones del Consejo Federal de Salud avalan todo lo que proponga el gobierno nacional, sabiendo que no poner en práctica lo aprobado no conlleva ninguna sanción, y puede llevar a ser discriminado en la asignación de fondos nacionales en caso de discrepancia, y he visto como en una reunión se aprueba una cosa, y los mismos ministros, si cambia el gobierno nacional, aprueban exactamente lo contrario en la siguiente reunión.

Como los costos de la salud avanzan rápidamente desde los avances tecnológicos de la industria, tanto los servicios públicos de salud, como los privados que dependen de las obras sociales, no pueden aguantar el ritmo, y el anterior gobierno planteo crear un organismo que fije prioridades, como ocurre en todos los países desarrollados, y permitiría enfrentar la creciente ola de juicios que soportan las obras sociales. Pero el tal organismo fue cajoneado en el Congreso, aunque se mencionó que una de las intenciones del nuevo ministro es reactivar la idea, pero no en forma inmediata.

Por ahora se trata de centrar la atención en los casos de sarampión en el gran Buenos Aires, y el descuido en la provisión de vacunas, real, pero exagerado, para ir ganando tiempo.

El creciente número de profesionales de salud que deciden no atender mas por obra social, y solo atienden privados, o prepagas Vip, indica que el costo de la salud será de mas en mas financiado por los usuarios en forma directa, y aunque una de las secretarias del ministerio nacional se denomina de Equidad en Salud, es decir dar mas a quien más lo necesita, las tendencias aquí y en todo el mundo, indican que ocurre al revés, y reciben mas servicios quienes menos los necesitan.

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