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Evo Morales y Salud

Un país en crisis, aunque en prosperidad económica desde la pobreza extrema.

Por Alfredo Zurita

Hay una frase suya que siempre recuerdo, pronunciada en un discurso hace pocos años. Dijo que cuando era un político de base creía que lo costoso de los hospitales era construirlos, y el funcionamiento era barato. Después de llegar a la presidencia supo que era al revés, la construcción es lo más barato, porque el mantenimiento y funcionamiento cada año supera el costo inicial de construcción, así que ahora cuando recibe pedidos de construir hospitales dice que no hay problemas siempre que quien pide se haga cargo de mantenerlos y pagar el costo de funcionamiento.

Siempre recuerdo esto porque por aquí y por allá hay iniciativas para construir hospitales y similares, sin que nadie piense quien pagará el mantenimiento y funcionamiento posterior, y la consecuencia son edificios que no funcionan sino a medias, y se deterioran en pocos años.

Al recibir el gobierno Evo Morales la salud pública era algo bastante escuálido, y el presupuesto nacional para todo el país era igual al de la provincia del Chaco, con diez veces menos población, así que todos los hospitales cobraban la atención para poder funcionar. Esto era complementado por numerosos programas de ayuda internacional dedicados a reducir la mortalidad materna infantil, muy elevada, que para funcionar contrataban al personal del ministerio de salud pública pagándoles un adicional que era varias veces más que su salario oficial. Evo dijo que esto no podía ser, o trabajaban para el gobierno, o para los programas internacionales. La consecuencia fue que se quedó sin los funcionarios más experimentados.

Además de la salud publica había hospitales de las obras sociales que solo atendían a los afiliados, como es común en América Latina, un 15 % de la población.

Además mucha medicina privada, de bajo nivel tecnológico, salvo alguna excepción, porque solo podían atender pacientes que podían pagar cash, al no tener clientela de obras sociales. En Santa Cruz de la Sierra la ciudad más rica conversando con los colegas locales me decían atendían en forma privada solo dos o tres pacientes por día.

Apenas inició su gobierno comenzó a recibir cientos, y luego miles de médicos cubanos, que eran enviados a lugares remotos que nunca habían tenido médico, lo que generó protestas de los locales, a las cuales Evo respondió que iban por casa y comida, sin salario alguno. Al médico boliviano que aceptara estas condiciones no había problemas en enviarlo. Lógicamente nadie acepto y las relaciones siguieron conflictivas con múltiples huelgas, al extremo que cuando tenía algún problema de salud aunque fuera de poca importancia, viajaba a Cuba para que lo atendieran. No creo que los cubanos vinieran realmente gratis, alguien pagaría, aunque no fuera Bolivia.

A comienzos de este año se sancionó la ley de creación de un sistema único de salud, con amplia oposición médica por las sanciones que preveía en caso de mala praxis.

Además en Bolivia los curanderos pueden ejercer en forma legal, desde 1985, y reciben matricula del ministerio de salud, sin mayores requisitos, lo cual es siempre un problema en los países que han adoptado estas políticas. De todos modos es una medicina muy barata, como también ocurre aquí, ilegalmente, y usada preferentemente por la población más pobre. En las zonas fronterizas existe la posibilidad de usar hospitales argentinos, así como lo hacen los inmigrantes en Buenos Aires, aunque la importancia de esto ha sido muy exagerada.

De todos modos la prosperidad económica de Bolivia en el gobierno de Evo, que bajó la pobreza a la mitad, se tradujo en una mejoría general de los indicadores de salud.

En Buenos Aires hay mucho personal boliviano en la medicina privada, enfermería, y médicos de guardia, tareas en general duras y mal remuneradas, del mismo modo que son abundantes en la producción de verduras, y como migrantes estacionales para cosechas en muchas partes del país, así como mano de obra semiesclava en talleres textiles en Buenos Aires.

“Más rico que un Potosí” es una frase conocida. De ese cerro salieron todas las monedas de plata que alimentaron el comercio internacional por siglos, y convirtieron a España en la mayor potencia mundial por siglos, pero ahora ya no queda más plata, y Potosí es la zona más pobre de Perú, aunque por los restos de edificios ruinosos y múltiples iglesias, puede verse que en su momento debió haber sido la ciudad más rica del mundo.

Como detalle adicional, Cornelio Saavedra era de Potosí porque en esas épocas la actual Bolivia pertenecía al virreinato del Rio de la Plata, y Mariano Moreno estudió allí, donde en esa época estaban las mejores universidades del virreinato.

El Ejército del Norte al mando de JJ Castelli enviado para enfrentar las tropas españolas cometió numerosas tropelías, en especial contra las iglesias, por lo que fue reemplazado por Belgrano, quien llegó o con abundante provisión de estampitas y rosarios, y dejó buen recuerdo, aunque finalmente también fue reemplazado por San Martin, pero el nombre del país homenajea a Simón Bolívar. Las vueltas de la historia.

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