Sociedad |

Enseñar a volar para aprender a vivir

Por Mónica Persoglia

No se es consciente de la cantidad de actividades que se despliegan. Todo vale. Se asiste pero no se incorporan los conocimientos que pueden usarse en la vida activa, como trabajo.

Aprender a volar es saber cómo y qué hacer con todo lo que se aprende. Cuando se “aprehende” se sabe.

En general se dan conocimientos a granel sin orientar cómo llevarlos a la práctica. Y entonces dicen, “no puedo trabajar porque no sé nada”. Y saben mucho, no saben cómo ni donde, ni cómo empezar. La cultura del trabajo se enseña no agarrar la pala, sino donde se mira que necesitan una pala. Enseñar a mirar, a observar, a descubrir.

Hablan de mercados, inflación, todo es cierto, pero en el día a día no tendría que ser posible que haya hambre y necesidad. Es urgente enseñar a volar. Se enseña de a dos, alguien transmite las experiencias, porque se les indica y se los acompaña a ver dónde está la necesidad, qué se necesita y cómo hacerlo u ofrecerlo.

Esto puede tomarse en la inmediatez, tanto como en la elección de un oficio o profesión. No todos tienen que ser doctores, hay oficios que desaparecieron y siguen siendo necesarios e útiles. Y los hay nuevos.

Una cosa es “elijo que me guste”, y otra que elijo que me permita vivir.

Mientras, el país tiene que seguir sus diálogos complicados de economía, pero es necesario subsistir.

Enseñemos como se empieza, y comenzará la cultura del trabajo.

Dejá tu comentario