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El Vaticano abrirá tumbas de dos princesas por un misterio de 36 años

Se trata de Emanuela Orlandi, la joven de 15 años que desapareció en 1983.

Este jueves serán abiertas en el pequeño cementerio teutónico del Vaticano, cuya antiguedad se remonta al año 799, las tumbas de dos princesas alemanas fallecidas en 1836 y 1840, para comprobar si junto a los restos de las dos aristócratas se encuentran huesos y otros elementos que pertenezcan a la identidad de Emanuela Orlandi.

Se trata de la chica de 15 años, hija de un dependiente vaticano, cuya desaparición el 22 de junio de 1983 constituye uno de los más grandes misterios italianos y de la propria Santa Sede.

¿Qué le pasó a Emanuela?

El 22 de junio de 1983, Emanuela regresaba a casa tras una clase de flauta. Fue vista por última vez en una parada de autobús en el centro de Roma. La muchacha de 15 años simplemente desapareció. Nadie la ha visto desde entonces.

Siguieron décadas de especulación. ¿Fue secuestrada y asesinada? Si fue así, ¿dónde está su cuerpo? La familia de Emanuela tuvo que perseguir interminables pistas y rumores.

"Mucha gente me dice: olvídalo, disfruta tu vida, no pienses más sobre eso", le dice a la BBC su hermano mayor, Pietro. "Pero no puedo. No podré estar en paz hasta que no sea resuelto".

La misteriosa carta anónima

En marzo de 2019, la familia Orlandi recibió una carta anónima. En ella había una foto de un ángel sobre una tumba en el cementerio Teutónico del Vaticano.

¿Era aquello una pista sobre dónde podía estar enterrada Emanuela?

La familia sabía que tenía que hacérselo saber al Vaticano. Pero no había tenido suerte en los anteriores intentos.

"Para ellos, el caso estaba cerrado", dice Pietro. "Con el papa Francisco, el muro se hizo más alto. Le conocí unos días después de que fuera electo (en 2013) y me dijo: 'Emanuela está en el cielo'".

"Yo pensé: 'De acuerdo, el papa Franciso sabe algo'. Luego rellené todo tipo de solicitudes para reunirme con él de nuevo, para obtener una explicación. Pero nunca quiso verme otra vez".

“Finalmente se ha tomado una decisión sobre nuestra instancia y estoy contento, porque la voluntad de indagar ha faltado durante demasiado tiempo y me hace feliz que ahora se quiera profundizar el caso".

Pietro Orlandi elogió al secretario de Estado Pietro Parolin y al comandante de la Gendarmería Vaticana, Domenico Giani, como los dos principales corajudos que pusieron en marcha las actuales investigaciones. “Quieren claridad”, dijo.

El cementerio teutónico se encuentra entre la basílica de San Pedro y el gran palacio de las Audiencias Generales, en un lugar donde se encontraba el llamado Circo de Nerón, escenario del martirio de muchos de los primeros cristianos en los pantanos vaticanos.

Este cementerio se usa normalmente para enterrar a miembros germanoparlantes de instituciones católicas. A los turistas no se les permite transitar por el camino que conduce al mismo.

El promotor de Justicia del Vaticano, Gian Piero Milano, autorizó la apertura de las dos tumbas. Desde marzo de 2018, el secretario de Estado Parolin decidió abrir una investigación sobre la desaparición de Emanuela. La reapertura de las tumbas es la primera acción concreta que se conoce de esta decisión que cuenta sin dudas con el apoyo imprescindible del Papa Francisco.

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