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El país de los tristes más tristes

Con el presidente más joven de América Latina.

Por Alfredo Zurita

Un joven empresario de motocicletas y publicista, 37 años, sin partido político que lo apoye, acaba de asumir la presidencia de El Salvador desplazando en elecciones a los dos partidos tradicionales, el ultraderechista ARENA, y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FFMLN, que se destrozaron en una guerra civil en los 80, asesinando a 80.000 ciudadanos y provocando la emigración temporaria de casi la mitad de la población a Estados Unidos.

En atentados varios murieron el obispo de la capital Monseñor Romero, que acaba de ser beatificado por el Papa Francisco, el rector y profesores jesuitas de la universidad más prestigiosa, y el coronel Monterrosa, jefe de la represión, cuyo nombre lleva el regimiento más importante del país.

Luego de los Acuerdos de Paz de 1992, forzados por Estados Unidos, país que asesoraba y abastecía al gobierno de ARENA en la lucha contra el FFMLN, que a su vez era apoyado en armamentos por la URSS vía el gobierno sandinista de Nicaragua, fui varias veces a ese país, y siempre veía en las paredes del ministerio de salud pública, un grafiti que rezaba “Turisteye en El Salvador, el país de los tristes más tristes, donde los policías dan risa, y los payasos dan vía”-

El grafiti aludía a la reciente guerra, a la disolución de la policía y las FFAA como parte de los acuerdos de paz, y al que payasos ordenaban el tránsito en la zona céntrica, a cambio de monedas que les tiraban los automovilistas.

Cascos azules de la ONU ocupaban el país, y me protegían en desplazamientos, y por todas partes se veían ex militares, ex policías y ex guerrilleros drogados que progresivamente se organizaron como bandas de secuestradores extorsivos. Los adolescentes emigrados, que volvían de Estados Unidos se organizaban como pandillas, llamadas Maras, a semejanza de las pandillas de Los Ángeles, donde habían ido casi todos, y nadie quería trabajar porque casi todas las familias habían conseguido que uno de sus miembros quedase en Estados Unidos, desde enviaba dinero en pequeñas cantidades, pero muy superiores a lo que podían conseguir todos los de la familia trabajando.

La terrible mortalidad de los días de la guerra no disminuyó luego de los acuerdos de paz porque las bandas y las maras contaban con mucho armamento militar abandonado, y no salía de mi hotel sino por necesidad porque todos los días morían en las calles de la capital varias personas por balas perdidas.

País de grandes contrastes, fue el único país pobre donde encontré una agencia de Rolls Royce, los autos más caros del mundo, y el gran hospital de la capital, de arquitectura exactamente similar al viejo Perrando, solo que de hierro, por los frecuentes terremotos, llevaba el nombre del millonario que se lo compró al famoso Eiffel. Un hospital completo, de 400 camas, construido en fundiciones de Bélgica y traído por barco, que aún funcionaba después de un siglo, con una estatua de mármol del donante en el frente.

EL primer acto del nuevo presidente ha sido eliminar el nombre del coronel Monterrosa del cuartel citado anteriormente, pese a que con anterioridad ganó las elecciones de la intendencia de la capital como candidato del FFMLN.

Más sorprendente aún es que no viene de las familias tradicionales de El Salvador, sino que es hijo de un emigrante palestino, nativo de Belén. Por consejo de su padre dejó los estudios universitarios a los 18 años para montar una agencia de motos japonesas de alta cilindrada, e iniciar su carrera política.

Desde los Acuerdos de Paz, todos los ex presidentes de El Salvador, de ambos partidos tradicionales están presos por corrupción, o están prófugos, y el dólar yanqui ha reemplazado a la moneda local en un intento de equilibrar la economía.

Canciones populares recuerdan al coronel Monterrosa como un héroe, y su hazaña más importante fue incendiar la iglesia de El Mozote, donde se habían refugiado todas las mujeres y niños del pueblo, unos 400 individuos, con el pretexto de que eran guerrilleros. La intervención del equipo de antropología forense argentino desvirtuó la especie. Todos los huesos rescatados de las cenizas eran de mujeres y niños.

La historia de América Central fue similar a la nuestra, eran parte de un virreinato, que no logro mantenerse unido luego de la independencia en 1822, y cada provincia formo un país, de tamaño similar a nuestras provincias más pequeñas. El Salvador es tan grande como el Dpto. Gral. Güemes del Chaco, aunque su población duplica la de todo el NEA.

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