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El Gobierno nacional busca que la leche pague IVA

Incorporó en la ampliación del presupuesto que envió al Congreso un artículo para que ese alimento tribute 10,5%.

En medio de un conjunto de iniciativas enviadas al Congreso nacional, el Gobierno de Alberto Fernández metió en su proyecto de ampliación del presupuesto 2020 un artículo que propone eliminar del beneficio de la exención del IVA a la leche fluida y en polvo. Si la iniciativa oficial es aprobada, este producto de primera necesidad, que actualmente no paga IVA, será gravado con un 10,5% de ese impuesto, lo que impactará en su precio final.

En detalle, el proyecto de ley que entró al Congreso este fin de semana dispone eliminar, "en el inciso f) del artículo 7° de la Ley de Impuesto al Valor Agregado (...) la expresión 'la leche fluida o en polo, entera o descremada sin aditivos'". En ese artículo se detallan algunos de los productos que están exentos de IVA en la actualidad.

A continuación, el proyecto incluye a la leche y sus derivados entre los productos que pagan 10,5% de IVA, es decir, la mitad de la alícuota general, al igual que otros, como la carne y el trigo y sus derivados.

La leche dejó de pagar IVA a partir de una ley impulsada por el Gobierno anterior de Mauricio Macri, cuando dispuso la quita de ese impuesto a 13 productos de la canasta básica de alimentos.

La suba del IVA a la leche operará tanto para los consumidores finales como para las compras que haga el Estado, según se desprende de la ley.

La medida, además de gravar con el impuesto al consumo a un bien esencial de la canasta alimentaria en tiempos de recesión y caída del poder adquisitivo de las familias, va a contramano de la política oficial, que busca, con la Tarjeta Alimentar y otros programas, favorecer el consumo de estos alimentos.

La ampliación del Presupuesto 2020, además, contempla elevar el gasto en 1,9 billones de pesos, hasta los 7,4 billones de pesos. La gran mayoría de las erogaciones serán para transferencias corrientes, a familias y empresas.

El Gobierno espera que, en las próximas semanas, el Congreso apruebe la ampliación del Presupuesto y la moratoria impositiva.

Críticas desde la oposición a la iniciativa del Gobierno

"En medio de la crisis económica y la fuerte caída en los ingresos de la población, una suba de esta naturaleza en el precio de un artículo de primera necesidad es difícil de aceptar", adelantó el diputado radical Luis Pastori, miembro de la Comisión de Presupuesto de la Cámara baja, quien insistió en que esta práctica de instrumentar modificaciones impositivas en la ley de presupuesto (que se hizo habitual en los últimos gobiernos) está prohibida.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, había anunciado que, en virtud de la pandemia y los mayores gastos que esta emergencia demanda, enviaría a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para ampliar las partidas de gastos y de recursos hasta fin de año. La iniciativa fue presentada como un "gesto" a la oposición, recelosa del uso de los "superpoderes" que le permiten al jefe de Gabinete instrumentar estas asignaciones por decreto de necesidad y urgencia. A cambio reclamó celeridad para que el proyecto sea aprobado cuanto antes.

Sin embargo, la oposición sospecha que dentro de esta iniciativa se disimulan algunos puntos polémicos y anticipó que no lo apoyará a "libro cerrado", como pretende el oficialismo.

El proyecto, que ingresó el viernes pasado a última hora, propone incrementar los gastos totales en casi $2 billones ($1.859.582,8 millones), lo que implica un incremento del 33,6% respecto del presupuesto vigente. Buena parte de esta suba está destinada a atender la emergencia de la pandemia: 170 mil millones se destinarán a mantener el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), mientras que otros $1625 millones nutrirán el Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (FONDEP) para financiar a las empresas.

Estos gastos serán financiados con un aumento de recursos provenientes, sobre todo, de las utilidades giradas por el Banco Central. El proyecto propone ampliar estos giros a $1,6 billón. Aquí también la oposición levanta su voz en advertencia.

"Están financiando el déficit con ingresos ficticios a partir de una maniobra contable orquestada por el Banco Central", advirtió el diputado radical Alejandro Cacace, quien explicó que este organismo aumenta de manera ficticia su balance al valuar su tenencia de letras instransferibles a valor técnico, no de mercado. Este cambio, que se instrumentó en una decisión del BCRA en diciembre pasado, le permite aumentar las "ganancias" de la entidad y así financiar al Tesoro vía la emisión de pesos, más allá de lo que dispone la Carta Orgánica de la entidad.

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