Política | Capitanich

El Gobierno inició un nuevo proceso de ordenamiento territorial

Capitanich busca fortalecer la presencia del Estado en las zonas más vulnerables de la provincia.

El gobernador Jorge Capitanich encabezó este viernes la firma de las actas con los intendentes de Fuerte Esperanza y Juan José Castelli, dando inicio a la conformación de las regiones 1 y 2 que plantea el nuevo ordenamiento territorial propuesto por el gobierno, en consenso con los Municipios.

Este sábado culminará la firma de las actas de compromiso de unión voluntaria de dichas regiones.

El Gobierno avanza así en la adhesión de las intendencias a fin de presentar en marzo próximo, ante la Legislatura chaqueña, el proyecto de Ley de nuevo ordenamiento territorial de la provincia.

“Apostamos a que esta reorganización territorial mejore la efectividad de las políticas públicas en un marco de equidad regional”, expresó el mandatario.

La Región I estará integrada por los municipios de Misión Nueva Pompeya, Fuerte Esperanza y El Sauzalito, en tanto que la Región II estará compuesta por Juan José Castelli, Tres Isletas, Miraflores, Villa Río Bermejito y El Espinillo.

Así inicia el proceso hacia el nuevo modelo de ordenamiento territorial, integración y desarrollo propuesto en el plan Chaco 2030.

Diez microrregiones

Para ello la provincia será dividida en diez microrregiones, con sus respectivas direcciones, donde se trabajarán las políticas públicas territoriales. “Las regionales en las que se divide la provincia actualmente plantean una visión diferente en cada área, como educación, salud, justica, seguridad, desarrollo social, lo que dificulta la organización para abordar estrategias de intervención territorial”, explicó.

La regionalización del territorio provincial en áreas con características comunes (geográficas, ambientales, históricas, culturales, económicas y sociales) permite la organización compartida de los sistemas de gestión pública para optimizar los recursos económicos, financieros, institucionales y humanos de la administración pública provincial.

El reordenamiento territorial permitirá la construcción de políticas públicas, a partir de las fortalezas y potencialidades de cada región, la puesta en valor del patrimonio natural, la riqueza cultural y la preservación de ambiente, impulsando el protagonismo de los actores locales. Esto promueve la revalorización de lo local como fuente de crecimiento en la integración social, económica y cultural de comunidades.

El objetivo final es impulsar el crecimiento regional a través del desarrollo de las actividades productivas, comerciales e industriales, y la creación de empleo privado, que difícilmente podrían desarrollarse con una óptica centralista.

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