Sociedad |

El amor a sala llena

Un festejo diferente, con los egresaditos.

Por Mónica Persoglia

Con extremada prolijidad, estaba elegido cada acción cada acto. Se hizo la entrada de la bandera tomaditos de la mano de su seño envuelto en la música de la marcha Mi bandera.

El Himno Nacional se cantó entre lágrimas de los presentes. Hicieron su presentación en el escenario uno a uno de los alumnitos, de la mano de su seño. Algunos tímidos otros eufóricos. Todo un hito estar en un escenario.

Y comenzó Bailando 2019. Por grupos aparecían y desaparecían entre la música, bailando y en la pantalla sus rostros sonrisas, saludos. Aplausos y lágrimas.

Es que los egresaditos, alumnos de CETAI, algunos tenían audífono, otros transplante coclear. Por eso la diferencia de entrar al mundo del sonido.

Rompieron el Silencio. Esta es la verdadera inclusión al mundo

Un trabajo con el amor en la piel. Gracias CETAI.

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