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Director médico renuncia al Banco Mundial

Un banco muy odiado, pero también muy demandado.

Dado que el Banco Mundial es quien orienta las políticas de salud en todo el mundo subdesarrollado, mucho más que la Organización Mundial de la Salud, el que un médico (coreano-yanqui), hubiera llegado al cargo de Director suscitó esperanzas que acaban de frustrarse con su renuncia anticipada, la que se dice se debería a la resistencia interna de los funcionarios del Banco a perder privilegios, un problema similar al que debe enfrentar el Papa Francisco en el Vaticano, así como cualquier funcionario que tiene que enfrentar la rosca interna de la organización que le toca dirigir, ya sea un ministerio, un municipio, una universidad, etc., y carece del margen de maniobra de la empresa privada porque los empleados de estas instituciones son “inamovibles”, y solo ellos conocen los miles de reglamentaciones necesarias para concretar cualquier decisión.

Estos empleados piensan sobre todo en servirse a sí mismos, antes que al público, y lo sabe cualquier ciudadano que tiene que sufrir maltratos en oficinas públicas, y buscar algún conocido o gestor que lo auxilie.

El Banco Mundial y su hermano el FMI son el demonio para la oposición de todos los colores, pero Dios mismo para los gobiernos de todos los colores, por sus préstamos a bajo interés, y largos plazos de devolución, y siempre me causa gracia como los políticos cambian de opinión sobre estos organismos al pasar de un lado al otro del mostrador.

La intervención del Banco Mundial en la salud tiene unos 30 años, cuando después de la caída del Muro de Berlín, el capitalismo triunfante, decidió que el desarrollo mediante la inversión pública era un absurdo, ya que la inversión privada era más eficiente, y las malas experiencias del comunismo parecían probarlo, e incluso en todos los países donde la agricultura fue estatizada, los mismos comunistas la devolvieron a manos privadas y también fue el caso de la industria. Los mismos chinos, aún comunistas políticamente, han entregado todas las empresas al capital privado, conquistando mercados a un ritmo alucinante, en la medida que cuentan con mano de obra muy barata, y sin ningún derecho laboral.

El Banco Mundial, de prestamista para obras publicas debió cambiar su rol, y en materia de salud al iniciarse en este campo,  pidió consejo a expertos,  que recomendaron invertir en Atención Primaria, lo más efectivo,  y desalentar la construcción de hospitales de alta complejidad, lo menos efectivo, pero  como al fin y al cabo el Banco Mundial es un banco, que vive de los intereses que cobra, se actuó al revés, prestando plata a todos los gobiernos que podían pagar, para construir hospitales de alta complejidad, que es lo que más le gusta a la gente, y atrae votos, y lo que más le rinde al Banco porque los prestamos son más grandes. El Alta Complejidad de Formosa se construyó con préstamo del  Banco Mundial, en tanto el nuevo Perrando, con préstamo del BID, su homólogo. Aún hay que pagarlos.

Por otra parte, siempre con la idea de la ineficiencia estatal, se dijo de terminar con la pseudo gratuidad de los hospitales, cuyos servicios la medicina privada puede hacer en forma más eficiente, y más satisfactoria para el paciente. Digo pseudo gratuita porque al fin y al cabo es la gente la que paga, y no el gobierno.

La idea fue crear un obra social para pobres, que les permitiera a ir a la medicina privada, y en esto Corrientes, con el plan Chamigo fue pionera, aunque por poco tiempo ´por la intervención federal. El hospital de Autogestión de la era Menem tenía el mismo objetivo.  Los planes Nacer y Sumar, financiados por el Banco Mundial en Argentina, y muchos otros países, llevan la misma finalidad, aunque el nuevo gobierno de México acaba de suprimir el suyo, llamado Seguro Popular de Salud, que daba una atención de segunda a los pobres, para que los atienda la seguridad social de los empleados, digamos en un ejemplo simplificado, como si todas las personas que son atendidas aquí por los planes Nacer y Sumar pasaran a ser afiliados del INSSEP.

Nadie sabe aún cómo se financiará esto pero el presidente ha dicho que en dos años México tendrá un sistema de salud como los de Europa del Norte, los más avanzados del mundo, lo que me parece más que dudoso, porque esas sociedades son igualitarias, lo que no es el caso argentino, ni mexicano, donde la clase media no aceptaría ir al mismo lugar que todos los demás, lo que quedó muy en evidencia cuando la experiencia del SNIS en Chaco en 1974. La gente del interior que se quedó sin médicos privados recorría cientos de kilómetros para consultar donde los hubiera

Aun los estudiantes de medicina, en gen eral jóvenes idealistas, no piensan que esté bien, que el que paga reciba la misma atención que el que no paga. Salvo excepciones, claro, al menos mientras son estudiantes.

Como EEUU es el mayor accionista del Banco Mundial, son ellos los que ponen al director, y este médico vino de la presidencia de Obama. Veremos que piensa Trump al respecto. Esperemos que no ponga a un Mc Namara, el ministro yanqui  que inició la guerra de Vietnam, y luego pasó a dirigir el Banco Mundial.

 

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