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Debate sobre la salud y otros temas

La información siempre es conveniente, aunque la decisión de voto no pasa por ella.

Por Alfredo Zurita

En las ultimas 48 hs hemos asistido a pseudo debates por todos los partidos políticos que se presentan a elecciones en los próximos días. En realidad breves exposiciones sobre una serie de temas por candidatos a diputados y gobernadores.

En el caso de la salud nadie se refirió a lo establecido por el art 36 de la Constitución provincial, que dice que debería dictarse la legislación referida a deberes y derechos, así como la organización del sector, aunque el candidato del Frente Chaqueño lo hizo indirectamente al decir que instrumentará el Seguro de Salud según ley sancionada en las postrimerías de su anterior gestión, lo que combinado con declaraciones previas sobre municipalización de los servicios públicos de salud retoma las líneas principales del Plan Federal de Salud 2003-2007 aprobado en una reunión del Consejo Federal de Salud, pero que nunca fue puesto en práctica, y fue rechazada por la Federación Argentina de Profesionales de la Salud, cuya filial local, APSTACH no tardó en oponerse a la idea de municipalizar. Resulta poco coherente sin embargo que se dijera al mismo tiempo que se pondría en práctica la Carrera Sanitaria, también sancionada en las postrimerías de su anterior gestión, que implica que el personal seguiría dependiendo del gobierno provincial.

De todos modos como este candidato, así como su principal opositor han estado muchos años en el gobierno sin ninguna concreción en esto, es dudoso que se pierda el manejo partidario de los servicios de salud desde la provincia.

Hubo planteos varios de renacionalizar los servicios de salud, así como los de educación, facultades no delegadas a la nación por las provincias, aunque muy desarrollados por gobiernos nacionales en la primera mitad del siglo pasado, y que fueron transferidos a las provincias en la segunda mitad. Esta postura es avalada por APSTACH, tanto quizás por razones ideológicas, volver al Sistema Nacional de Salud de 1974, como por los mejores salarios nacionales.

Solo dos de los expositores eran médicos, y hablaron de prioridades en salud referidas a sus especialidades, el sesgo inevitable de los especialistas y los médicos en general, lo que hace poco recomendable que los medicos dirijan políticamente la salud, ya que siempre pondrán los servicios médicos, hospitales, tecnología, etc., como el mayor determinante de salud, cuando sabemos desde hace tiempo que es el que tiene menor importancia, y tanto menor cuanto más especializada y tecnológica es. Pero la medicalización de la población ya interiorizo estos valores, así que muchos hablaron de más presupuesto, construir más hospitales y medidas similares, en la medida que no se trataba de dar clases de salud pública, sino conseguir votos.

Hubo un aporte interesante del candidato de Consenso Federal, de colocar un representante de la comunidad con poder de decisión en la conducción de los establecimientos de salud. Este aspecto, esencial en la estrategia de Atención Primaria de Salud, no es generalmente considerado, y no es bien visto por los profesionales de salud en los escasas situaciones en que se hizo.

Los candidatos a diputados mencionaron algunas cifras, algunas poco creíbles, como que el 80 % del gasto en salud proviene de atender víctimas de accidentes de tránsito, otras posibles, como que el personal de salud pública se ha triplicado en los últimos 12 años, aunque manteniendo estable la cantidad de profesionales, lo cual muestra la enorme importancia de la salud en el clientelismo, puesto que no son necesarios requisitos como en educación y seguridad para el ingreso de personal. Otra cifra mencionada, que es la provincia con mayor mortalidad materna es directamente falsa. Hay varias con tasas más altas.

La mayoría de los candidatos prefirieron en vez de hacer propuestas, criticar la situación actual de los servicios públicos de salud, sin mayores alusiones al funcionamiento del sector privado, que funciona a su libre albedrio, con muy poco control, y es quien tiene mayor interés en que el sistema público funcione mal, en la medida que de allí proviene su clientela. De allí la importancia de ubicar como un ministro a un médico proveniente del sector privado, lo que se hace habitualmente.

Precisamente él % de población que opta por el sector privado es el principal indicador que usan los ingleses ´para controlar sus propios servicios públicos, y cuando este supera el 10 % suenan las alarmas.

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