Salud |

Coronavirus y atención primaria de salud

Una alianza en la que nadie parece pensar.

Por Alfredo Zurita

Aunque no hay gobierno que no se jacte de enfocar sus políticas de salud considerando la estrategia de Atención Primaria de Salud y Participación de la Comunidad, esto generalmente es pura retórica, nunca más evidente que cuando las papas queman y se vuelve al viejo enfoque de “campaña militar”, ampliamente desarrollado en la época de colonización del tercer mundo “salvaje”, por los “civilizados” europeos, y que les permitió superar las barreras de enfermedades que trababan su colonización, enormes en África y Asia, pero que siendo mínimas en América, les ayudaron por el contrario a colonizarla antes que los otros continentes, trayendo, quizás en forma involuntaria, sus propias enfermedades para ayudar a exterminar la población local, siendo el caso de México el más conocido, pues la capital azteca no cayó por las armas de fuego de los españoles, sino por una epidemia de viruela.

Es claro también que ni aún la misma OMS cree ahora en la estrategia de Atención Primaria, pues recomienda a los países usar la estrategia china de aislar una ciudad con tropas, y patrullarla con las mismas, para que todo el mundo se quede en su casa, y tampoco los profesionales de la salud creyeron nunca en ella, tal como se previó que pasaría en el mismo documento de Alma Ata de 1978 porque perjudicaría sus intereses económicos.

Es obvio que si la Atención Primaria es pura retórica, no queda otra alternativa para controlar la pandemia que esta forma, pero la OMS debería recordar el fracaso de la misma en el control de las recientes epidemias de ebola en África, que obligaron a revisar la idea de “capturar” a los pacientes y forzar su internación, pues el enfermo y su familia sencillamente huían a la selva cuando alguno de ellos enfermaba.

El reciente DNU permite al gobierno usar herramientas similares, y estimula la denuncia entre vecinos reacios a cumplir con las disposiciones, lo que sin duda permitirá saldar viejos rencores por otros motivos, y ¿Cómo se probará que algún paciente ocultaba sus síntomas para poder encarcelarlo?

La atención primaria parte del concepto de promover la autorresponsabilidad en el cuidado de la salud mediante la Participación Comunitaria, la parte del título de la declaración de Alma Ata que nadie menciona, o en el mejor de los casos entiende como “obedecer” al personal de salud, pero estamos en la época de la TV y el Internet, y la población recibe tal aluvión de información contradictoria a través de ellos, que puede adoptar la que más coincida con sus prejuicios, aunque el gobierno proclame que la única verdadera es la suya, cosa que la oposición pondrá siempre en duda, tal como lo vemos en las declaraciones del anterior ministro de salud que ahora recorre los canales criticando la demora del actual y recordando el éxito que él tuvo el año pasado al controlar la epidemia de hanta virus en Chubut.

Mas contradictorio aún que siendo un referente de la Atención Primaria de la Salud, autor del libro de texto más prestigioso en la materia, mencione que el éxito se logró mediante el auxilio de la policía para conseguir que la gente se quedara en su casa.

En la conferencia de prensa de la semana pasada luego de la reunión ampliada de gabinete, la conferencia de prensa de la subsecretaria Vizzoti, fue apoyada además por un experto en control de SIDA; y también por la Embajadora Especial de la OMS; y ex directora de OPS/OMS; quien explicó que el control de temperatura en los aeropuertos, una medida muy reclamada por la población y los medios era inútil, lo que no obstaculizó que al día siguiente se colocaran cámaras térmicas en Ezeiza para hacerlo.

Me asombró la enorme cantidad de “expertos” convocados por el gobierno en la reunión de ayer, aunque algunos de ellos no saben nada de enfermedades transmisibles, pero son profesionales conocidos en la TV, que podrían apoyar sus posiciones, en tanto que no se convoca al ex ministro Rubinstein, director del centro de investigación epidemiológca más importante de Buenos Aires, dependiente de la Universidad de Buenos Aires.

En cuanto a la recomendación de no cerrar establecimientos de enseñanza creo que pocos la seguirán, siendo las mismas universidades las que lideran los cierres, así que si esto se prolonga habrá que tratar de encontrar profesionales egresados de años anteriores, que aprendieron “hands on”, como dice la publicidad de sus cursos de posgrado, y no por aula virtual.

El primer ministro inglés acaba de declarar que las familias deberá prepararse a perder a alguno de sus miembros cuando la pandemia avance, y esta franqueza, similar a la de la primer ministra alemana, sería inconcebible en Argentina, donde se prefiere, como se suele hacer con los pacientes con enfermedades mortales, dar la noticia de a poco, para no asustarlos.

Es bueno recordar también que la misma idea de Atención Primaria de Salud con Participación de la Comunidad nació en la misma OMS; cuando se dieron cuenta que controlar la tuberculosis, la enfermedad transmisible que mata más de un millón de personas por año, pese a que el tratamiento está disponible desde 1950, no podría hacerse con el enfoque de campaña militar que había permitido erradicar la viruela poco antes, y aún me parece que algunos piensan que en pocos meses más, el coronavirus se habrá ido para siempre, en vez de incorporarse, como lo hizo la gripe A, al malón de enfermedades respiratorias que aprovechan el invierno para hacer brotes epidémicos, aunque están presentes en todo el año en baja intensidad.

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