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Coronavirus: una pandemia que ya aburre

¿Lo poco asusta y lo mucho amansa?

Por Alfredo Zurita

Conscientes del aburrimiento de los televidentes sobre el tema, en las últimas semanas los conductores de TV y periodistas comenzaron a dedicar tiempo a otros temas como violaciones y asesinatos, y por fortuna para ellos el enfrentamiento político de los últimos días permitió arrinconar la pandemia, al tiempo que los contagios y muertes crecen como nunca antes, y la gente retoma su ritmo de vida habitual con independencia de que el gobierno diga que estamos en tal o cual fase, o que en las ultimas 24 hs hubo recórd de casos o muertes.

En pocas palabras el riesgo se ha naturalizado y ya asusta mucho menos que al comienzo, razón por la cual sociedades científicas médicas recomiendan asustar más a la población, a ver si respetan más las medidas que se recomiendan, aunque esta vía de asustar es poco eficaz. Acaso cocemos a alguien que haya dejado de fumar porque las etiquetas de cigarrillos lleven una leyenda en grandes letras de que fumar produce cáncer?. Mostrar en TV pacientes intubados sufriendo en terapia intensiva provocó rechazo y fue retirado

El mecanismo psicológico por el cual se produce esto ha sido bien descripto en la prensa nacional por una psicóloga recientemente incorporada al comité asesor presidencial, siendo muy similar a lo que pasa en la psicología de los pacientes a los cuales se dice que tienen una enfermedad mortal. Luego de un periodo de rebeldía, progresivamente se acepta, y las frases que vemos en la prensa de “luchó hasta el final”, o similares, son pura retórica.

Pero creo que la principal razón por la cual la gente deja el aislamiento es porque se aburre, un estado psicológico que produce daño en la química del cerebro, y de la cual se trata de huir sea mediante reuniones de amigos, vacaciones, deportes, etc., todas ellas bloqueadas por la cuarentena, que deben ser reemplazadas por la tv, la cual a su vez al ser monotemática termina aburriendo, o las películas o series que terminan con el mismo problema. Otros se refugian en la lectura, más diversa, pero a la que pocos están acostumbrados, lo cual convierte al estudio en una de las actividades más aburridas para los jóvenes.

Aún el trabajo puede aburrir, y en la magnífica película “La Fiaca”, con Norman Briski, se vé como el trabajo monótono despierta la rebeldía del protagonista, neutralizada por el médico de la empresa, que calca de alguna forma la famosa película de Chaplin, “Tiempos Modernos”, que provoco la expulsión de Estados Unidos de este actor inglés acusado de ser comunista por esa película.

Estudios realizados en los empleados públicos ingleses han mostrado mayor mortalidad en las jerarquías más bajas que realizan las tareas más aburridas, como limpieza o archivo, y es sabido que las empresas que montan electrónica prefieren obreros mujeres, más acostumbradas a tareas monótonas, como lavado y planchado de ropa, limpieza, cocina, etc.

En estos meses de cuarentena una de mis principales actividades ha sido participar de conferencias médicas vía zoom, que son tanto más atractivas cuanto mayor es la discusión entre los que participan, aunque las reglas de cortesía y buenos modales limitan mucho este atractivo, pero menos en los políticos que saben lo importante de estar presentes en las pantallas, sea para ser alabados o criticados, lo importante es estar y hacerse conocer.

EL campo se despuebla progresivamente porque vivir allí es aburrido, y no se puede siquiera salir a mirar vidrieras, y la gente se concentra en ciudades, donde las epidemias encuentran un mejor campo de cultivo que en las zonas rurales, aunque el campesino tiene poca ocasión de aburrirse porque aún los domingos hay cosas que hacer.

Todos predicen que con o sin vacuna controlar esta pandemia no será fácil, y luego de ella vendrán otras, así que mejor empecemos a investigar en cómo controlar el aburrimiento de la gente,quizás mediante pastillas antiaburrimiento, como se predijo hace un siglo en el libro “Un Mundo Feliz” , donde además los que estaban destinados a trabajos aburridos eran criados con menos oxigeno, para que pensaran menos, y por tanto se aburrieran menos..

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