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Coronavirus. De la Atención Primaria a la Policía Sanitaria

Según ley 3155 aprobada ayer por el Poder Legislativo.

Por Alfredo Zurita

Por la cual se autoriza al Poder Ejecutivo a usar tecnología informática para geolocalizar y rastrear personas a riesgo o contagiadas, de modo que salvo que uno deje de usar Internet y teléfonos celulares no escapará a la ley, cuya intención final es aislar a los casos que puedan contagiar.

Es lo que se llama en Salud Pública Policía Sanitaria, la versión más antigua de la misma, cuando solo se consideraba al estado responsable del control de enfermedades transmisibles, y se dejaba a la iniciativa privada, lucrativa o caritativa ocuparse de lo demás, y todo esto de los Derechos Humanos era poco usado, al extremo que hasta hace poco tiempo las leyes de vacunación autorizaban encarcelar a quienes se opusieran a la misma.

Aislar en forma forzosa a las personas que tenían lepra y tuberculosis fue algo que se hizo por siglos, y para inaugurar el leprosario de Isla del Cerrito la policía de Corrientes hizo una redada sorpresiva la noche anterior de los leprosos cuyos domicilios eran conocidos, y se lo transporto a la isla, a tiempo para asistir al acto inaugural. Se actuó de esta manera para evitar que huyeran de saber que serían encerrados allí. Como la lepra es muy poco contagiosa nunca quedó claro si fue útil o no, lo mismo que en tuberculosis, y además la aparición de medicamentos que rápidamente impedían la transmisión la hicieron inútil, pero reapareció con el SIDA; y encerrar a los que tenían infección HIV se practicó por muchos años en Cuba, hasta que la activa militancia juvenil obligo a descartarla, aunque un candidato a presidente de Estados Unidos hizo campaña basado en esto, siendo enfrentado por la Sociedad Americana de Salud Pública, que hizo notar que había sido totalmente inútil en el control de la sífilis.

¿Será útil para el control del coronavirus? En pocas semanas lo sabremos.

La alternativa hubiese sido hacerlo mediante la Participación de la Comunidad, como preconiza la declaración de Atención Primaria de Salud aprobada en Alma Ata en 1978, pero nunca aplicada en los países de América Latina, donde se siguió haciendo lo mismo de siempre, solo cambiando los nombres de los programas, y aún un intento de revitalizarla que hizo pocos años atrás la OPS/OMS haciendo múltiples reuniones nacionales o internacionales sencillamente no tuvo ningún resultado, se siguió haciendo lo mismo de siempre.

Pero ahora no queda otra alternativa que la Policía Sanitaria puesto que desarrollar la participación comunitaria no es algo que se pueda hacer por decreto de un día para otro, y la forma en que se organizó en muchos países del tercer mundo mediante lideres tradicionales, no funcionaría en Argentina, donde son reemplazado por los punteros políticos, que actúan como mediadores entre la población y el gobierno cuando su caudillo llega al gobierno.

He visto que hay casos de coronavirus en El Sauzalito, población fundada en 1972 por el gobierno provincial para destruir a la hermana Guillermina de Nueva Pompeya. Llegué caminando a ese paraje, por no haber caminos aún en 1970 para presentar al agente sanitario, y encontré allí al cacique tradicional puesto que aún no habían llegado los blancos, que trajeron con ellos la política al estilo blanco, y por tanto aparecieron los intendentes, los concejales y los punteros.

En una asamblea popular en Nueva Pompeya en 1973, después de la detención de la hermana Guillermina por el nuevo gobierno democrático, uno de los ministros provinciales, harto del interminable debate preguntó, “y entonces cual sería la solución? Un anciano indígena, que había permanecido silencioso hasta entonces, se levantó y dijo “que se vayan todos los blancos”, frase que los mismos blancos repetirían en 2001 refiriéndose a los políticos, pero ni los blancos ni los políticos pueden irse, así que deberemos a aprender a vivir con ellos, y con el coronavirus, pues las recientes informaciones sobre inmunidad después de pasar por la enfermedad, siembran muchas dudas sobre la utilidad de una eventual vacuna, y si no tendremos Policía Sanitaria por largo tiempo.

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