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Angelina Cáceres nos sigue mostrando que no hay justicia para los pobres

Ante la “fuga” de Peralta, sindicado como el “presunto asesino” de la menor Angelina Cáceres, muchas ideas y sensaciones pasan por nuestra cabeza y sobre todo por el corazón.

A Angelina la conocimos al año pasado en agosto, mes que nosotros bautizamos “el mes del niño” desde la agrupación Mujeres al Frente del Movimiento Socialista Unidos Emerenciano, junto a ella, a su papa Daniel Cáceres, en una humilde casa del barrio Juan B. Alberdi. Se va a cumplir un año este mes que los conocimos, y pasaron miles de cosas, intensas, duras, que nos dilató la sangre que llevamos como seres humanos. Siempre lo destacamos, Don Daniel Cáceres, sin conocernos, nos abrió las puertas de su hogar, y en un domingo lluvioso, compartimos juegos, facturas , chocolates, en un espacio que nos unificó con los niños del barrio, donde Angelina junto a otras compañeras servía el chocolate, eufórica y alegre, jugando al compas de los demás. Quien diría que meses después vendría el horror.

Qué exactas las palabras del escritor Eduardo Galeano sobre los niños: “Día tras día se niega a los niños el derecho de ser niños. El mundo trata a los niños pobres como si fueran basura, el mundo trata a los niños ricos como si fueran dinero, y a los del medio, a los que no son ni pobres ni ricos, el mundo los tiene bien atados a la pata del televisor para que desde muy temprano acepten como destino la vida prisionera. Mucha magia y mucha suerte tienen los niños que consiguen ser niños”. Que haya niños no implica que haya niñez. El amor es para la niñez lo que el sol es para las flores y las plantas”.

Angelina Cáceres fue tratada por este sistema capitalista como una basura, era una niña pobre, por lo cual no tuvo ni siquiera la oportunidad de vivir, y después de ser asesinada, siguió su destino de pobre. La “Justicia” jamás se ocupó de ella, devolviendo a su familia, a su padre, un montón de huesos, que solo eran identificados por un plástico que no distinguía su pequeña figura. No entregaron el cuerpo de Angelina, entregaron lo que ellos hicieron con Angelina, sus restos, ya que su vida, no solo fue aniquilada sino que fue pisoteada por los poderes de turno, que no investigaron como se debía, y que desde un primer momento era más sospechoso su padre que la crió con amor y contención y no los verdaderos culpables.

No hay solo culpables materiales, están los que efectivamente la asesinaron, los que encubrieron su crimen, y la complicidad de la justicia, que no actuó en tiempo y forma, que no trabajó seriamente en el caso, y que jamás vio otras líneas de investigación válidas que se debían investigar. No hicieron nada, y cuando lo hicieron, lo hicieron mal y por presión de las reiteradas movilizaciones que junto a su padre Daniel Cáceres, vecinos, y las compañeras de Mujeres al Frente hacíamos, presionando para que se muevan, a un montón de fiscales que indudablemente no velaron por la seguridad de la niña antes y mucho menos después.

Hasta el día de la fecha, Angelina no tiene acta de defunción, por la sencilla razón que no tiene todavía fecha exacta del deceso. La impunidad sigue en las familias de los pobres, que no solamente mueren de hambre y de enfermedades evitables, sino también por el olvido de una Justicia cómplice, que no escucha al pueblo y a su dolor. Todos lloramos a Angelina, todos las buscamos, todos sentimos como propia su muerte, todos sentíamos que no era justo y hasta sospecho que el único implicado esté en una comisaría, en el lugar donde se crió y tenía conocidos. Lo solicitamos, lo exigimos en las calles, pero la justicia no escuchó. Y digo que es una Justicia cómplice porque no se entiende cómo Peralta seguía en comisaría.

Jamás se pidió que lo lastimen a Peralta, mucho menos que lo maltraten, sí que esté en un lugar seguro donde pueda esperar el juicio, y que se descubra la verdad. ¿Por qué lo dejaron en comisaria?¿Por qué no querían que se juntase con otros presos?¿Qué se oculta?¿Qué sabe Peralta?¿Se fugó realmente? Muchas preguntas sin respuestas, y sobre todo ¿Quién o quiénes más están implicados?

Ya había fecha de juicio oral y Peralta se fuga misteriosamente de la comisaria, preguntamos: ¿Hasta cuándo no escucharán cuando se plantea las problemáticas a la Justicia?¿Hasta cuándo harán oídos sordos?

Angelina Cáceres, el ángel de todos, como la llama su padre, nos sigue mostrando el camino, no es casual, es causal, y está en nosotros ver sus mensajes, pero sobre todo luchar hasta que se esclarezca. No seamos como la Justicia que abandona a los pobres, no abandonemos a Angelina.

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