Resistencia Chaco
LUNES 19 DE JUNIO DE 2017
Dr. Aníbal “turco” Burlli. In Memoriam
Reflexion [19/06/17]
Un "turco", como tantos otros, confundiendo pasaportes con nacionalidades y culturas.
Salud

Ayer, Día del Padre, ha fallecido este médico, nativo de Siria, pero chaqueñizado desde sus primeros años, aunque podía recordar el largo viaje en barco desde su patria natal, a la que creo nunca volvió.

Graduado en Córdoba, volvió al recibirse y comenzó a ejercer en Quitilipi, y como médico de la Colonia Aborigen, donde se interesó por el problema indígena, junto con el maestro René Sotelo, posteriormente Director del Aborigen. En 1968 alguien se ingenió para enviarlo a estudiar Salud Publica en la Universidad de Buenos Aires, y eso hizo que en 1969 se lo designara Subsecretario de Salud Pública, luego de una primera intención de designarlo en Acción Social.

Fue subsecretario hasta 1973, y en ese lapso era la autoridad máxima, pues el ministro, de Bienestar Social en esa época, le delegaba completamente la gestión. Dos directores generales de zona y dos de nivel central completaban las autoridades de salud. Entre ellos los Dres. Samudio, Deschutter, Gómez Lestani, Vogelmann y Chanquia Aguirre, que habían estudiado Salud Publica con anterioridad, o él envió a hacerlo, al notar que tenían interés en una especialidad que en esos años tenía muy poco atractivo, y obligaba a cerrar el consultorio por un año, pues las TICs, que ahora permiten estudiar a distancia, solo eran utilizadas por las Academias Pitman.

Durante su gestión se creó la primera residencia médica, y la primera y única carrera sanitaria, cuyos cargos fueron concursados en 1972. Se inició asimismo el Plan nacional de Salud Rural, para cubrir la población rural dispersa, mayoritaria en ese tiempo, y aplicarlo en el Impenetrable fue una de las primeras tareas en las que participé.

Asimismo Salud fue la primera repartición que ocupó el actual edificio de la Casa de Gobierno, por su insistencia, centralizando varias direcciones desperdigadas por la ciudad. En esa época, el más pequeño de los pisos, el noveno, fue suficiente para todos los empleados del nivel central, y aún sobraba mucho espacio.

En esos años, luego de un año completo de asistencia a las aulas de la Escuela de Salud Pública, incluyendo un tiempo de práctica, el graduado recibía un título de Diplomado en Salud Publica, titulo ahora de ínfimo nivel, que se otorga ahora con unas pocas clases. La inflación no solo afectó a la moneda en nuestro país, sino que fue un fenómeno generalizado, pues aunque la población provincial solo se ha duplicado desde esa época, las autoridades provinciales de salud, han aumentado diez veces, con lo que antes la Universidad daba un título de Diplomado, ahora da un título de Doctor, y aun sobra material, y el piso de Salud en Casa de Gobierno ya esta tan abarrotado, que varios organismos dependientes se encuentran nuevamente desperdigados en edificios varios por la ciudad.

El Dr. Burlli participaba de la filosofía que impregnaba en esos años la Salud Pública, herencia del enfoque del Dr. Ramón Carrillo, ministro 1946-1954, quien había creado la primera escuela de salud pública en el ámbito del ministerio nacional de salud, posteriormente transferida a la Universidad de Buenos Aires. Y también la del Plan Argentina 7, un plan modelo de salud conducido en forma simultánea por la Organización Mundial de la Salud y UNICEF, del cual Chaco fue provincia piloto, entre 1958 y 1963, aunque tramitado ya en tiempos de Carrillo, introduciéndose en esos años el concepto y la práctica del Centro de Salud, como algo diferenciado del Hospital. Villa San Martin, Villa Alvear, Villa Libertad, ahora céntricos, son de esa época, y estaban en la periferia de la ciudad.

“Debería haber un partido de la salud publica!”, me dijo amargado alguna vez, cuando la política partidaria comenzó a resurgir y erosionar sus creencias, aunque el enfoque técnico de la salud publica persistiría aún por varios años en el Chaco, facilitando que se adoptara el Sistema Nacional Integrado de Salud en 1974, el gran anhelo del Dr. Ramón Carrillo en 1946. Esto le llevó, en la carrera sanitaria de 1972 a crear un cargo de Director Provincial de Salud, que sería la pata técnica de la autoridad de salud, en paralelo a la política. Recuerdo que nadie se presentó para cubrir ese cargo, ni las Direcciones Generales de Zona pues ya era obvio que serían botín político de quien ganara las elecciones de 1973, y aunque la carrera fue derogada a poco de asumir el nuevo gobierno, quienes habíamos ganado cargos en ese concurso fuimos reconocidos por los sucesivos gobiernos, con pocas excepciones por muchos años, aunque ahora esto de concursos parezca ciencia ficción, o para “el año que viene”.

Luego de dejar su cargo público montó una empresa ligada a la enfermedad de Chagas, que finalmente solo le dejó sinsabores, volvió a ejercer, y tuvo activa participación en el gremialismo profesional, y el trabajo comunitario, desde General San Martin, el pueblo donde se había criado, y residía gran parte de su familia.

Aunque solo tuvimos contacto frecuente en ese tiempo que fue subsecretario, se forjó una amistad que perduró a lo largo del tiempo, con frecuentes discusiones sobre múltiples temas de la salud pública, y aun forjamos el inicio de la carrera de un gobernador en una de ellas, pues el azar influye en nuestra vida, mucho más de lo que pensamos. Como todo “turco” aquerenciado, siempre tenía el mate a mano, y siempre había yogur casero en su casa, mezclando así su cultura originaria con la local.

Mis condolencias a su familia.

Alfredo Zurita

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