Resistencia Chaco
MIERCOLES 14 DE JUNIO DE 2017
Huesos para estudiantes de medicina
Reflexion [14/06/17]
Alfredo Zurita
Argentina es famosa en el mundo por su equipo de antropología forense, que permite identificar de quién fueron tales o cuales huesos, pero ahora todo se crema, así que no durará mucho tiempo más.
Salud

La iniciativa de una concejal de Sáenz Peña de donar restos mortuorios con cuotas de nicho atrasadas a estudiantes de medicina, hará sonreír a más de un decano moderno, pues ya no se estudia anatomía con huesos y cadáveres, sino con hologramas generados por computadora, pero traerá nostalgias a los médicos ancianos, pues conseguir los “huesos” para estudiar anatomía era nuestra primera preocupación al ingresar a la carrera, hace 50 años.

Sabíamos que la primera materia era anatomía, la materia filtro, y que las primeras bolillas eran el esqueleto, cientos de huesos y huesitos, que debían saberse al dedillo, de modo que empezaba la búsqueda, ya sea pidiéndolos a estudiantes en años superiores, comprando clandestinamente en algún cementerio de la ciudad, o saqueando tumbas en cementerios abandonados en la zona rural.

Alguna autoridad de la nueva carrera de medicina de Sáenz Peña tuvo el tino de advertir a la población que no debería preocuparse por eventuales robos, pues toda la enseñanza de anatomía seria por computadora, con robots y artilugios similares, de manera que hoy en día un médico puede recibirse sin haber visto nunca un paciente real, salvo en video.

Es así también en Holanda, donde por razones éticas está prohibido usar pacientes reales para que los estudiantes los usen para aprender. Aquí no se permite, sobre todo por temor al juicio, al violar la ley de ejercicio de la medicina, y como se recordará la ley fue evocada en 2008 al lanzarse el programa UNNE Salud, el que se limitó a las plazas, de jurisdicción municipal amiga, pues el ministro amenazo con detener a los estudiantes por ejercicio ilegal de la medicina al tomar la presión sin tener título habilitante.

Como el 99 % de lo que se aprende en anatomía carece de interés practico para el medico común se ha especulado mucho sobre su utilidad, a más de la muy evidente de servir de filtro, los 4 voluminosos tomos de la anatomía de Testut- Latarjet, con sus miles de dibujos a la pluma, más precisos que fotos, desanimaban a cualquiera, de modo que muchos iban a academias, donde se enseñaban nemotecnias, es decir frases formadas con silabas de las primeras palabras de muchas partes, que permitiera recordarlas con más facilidad, o confiaban en el “Testucito”, un resumen de los cuatro tomos anteriores, del mismo modo que el catecismo resume la Biblia para los niños. Siempre se podía contar con un profesor distraído y aprobar sin saber mucho. Mi propio examen de anatomía fue a las cuatro de la mañana, los profesores llegaban después de terminar el consultorio y cenar, y todo era examen oral, nada de múltiple chorice, y corrección por computadora como se estila ahora, y la mayoría iban ad honorem, solo por el placer de enseñar como hobby.

Uno de estos profesores era el Dr. Pedro Ara, español, quien cobró 100.000 dólares para embalsamar a Eva Perón usando las técnicas para conservar partes que se usaban en esa cátedra. Fue la segunda vez que lo hizo para toda una persona, y no una parte, y el busto de un mendigo que murió en la escalinata de la catedral dejando una carta solicitando ser embalsamado por el Dr. Ara es la pieza del museo de la cátedra que atrae más visitantes. El Dr. Ara lo complació, pero como era gratis, solo embalsamó la parte superior.

Cuando se creó aquí la primera residencia en medicina rural, vino, entre otros asesores, un profesor de la Facultad de Medicina de Guatemala, cuyo programa estaba precisamente orientado a la medicina rural, y nos contó de las resistencias para cambiar el plan, clásico, a uno más adaptado a la medicina rural, que tenía muy poca anatomía.

Una alumna viene a verlo, y le cuenta que su padre, que es médico se ha burlado de ella diciendo que con tan poco aprendizaje de la anatomía, no serán buenos médicos, y como ella lo refuta, le pregunta por las ramas de la carótida, las gruesas arterias que irrigan la cabeza pasando por el cuello. Le comenta que cometió errores, y su papá se rió de ella.

Dice a la alumna de preguntar a su padre el mecanismo de reproducción de los virus, y al día siguiente la alumna vuelve asombrada, su papá no tiene idea de cómo se reproducen los virus, y solo atinó a hacer algunos movimientos de manos, así y asá.

El aclara a la alumna que su padre es cirujano de cuello, por eso conoce al dedillo la anatomía de esa zona, pero como casi todos los especialistas, ha olvidado, porque no lo usa, todo el resto de lo que aprendió cuando estudió. Si ella decide al recibirse seguir los pasos de su padre, ya tendrá tiempo en la residencia de estudiar al detalle la anatomía del cuello, para los demás no es necesario tanto detalle, basta saber tomar el pulso en el cuello, como cualquier policía.

Se ha dicho repetidamente que el objetivo de estudiar anatomía con cadáveres es endurecer al estudiante, para no se desmaye al ver sangre, mala costumbre que tienen algunos padres que quieren asistir al nacimiento de sus hijos, u otras situaciones semejantes, pero creo que es más bien un rito iniciático, la medicina está plagada de ellos, como el guardapolvo, el estetoscopio rodeando el cuello, el latín, etc.

Por muchos siglos las diversas religiones prohibieron estudiar cadáveres, considerado pecado, y aún delito que podía ser castigado con pena de muerte, de modo que los extraordinarios dibujos anatómicos de Leonardo da Vinci, se hicieron robando cadáveres de ajusticiados, y exponiendo al artista a ser castigado si se descubría, de modo que la enseñanza luego de la medicina, revindica ese derecho a los cuerpos, como desafiando al orden religioso que prohibió por siglos hacerlo, y obligaba a enseñar anatomía con dibujos de monos, nuestros primos más cercanos.

No hace demasiados años leo que una carrera de medicina en Inglaterra ha decidido no utilizar más cadáveres para enseñar anatomía, para dar una lección a los alumnos, el cuerpo de una persona debe ser tratado con respeto, esté vivo o muerto. Sera reemplazado por modelos de plástico.

Pregunto al profesor que enseña anatomía, no será reducir la calidad de la enseñanza? Me responde que no, al contrario, el formolado de los cadáveres, necesario para su conservación, los deshidrata, y los órganos pierden volumen, y por tanto dejan de ser reales. En el modelo de plástico las medidas y relaciones están conservadas. Pero me dice esos modelos, con suficiente detalle para la enseñanza, son costosísimos, en tanto que los cadáveres que el utiliza son gratuitos. Cadáveres que encuentra la policía y que nadie reclama.

Un “anatomage”, la tecnología que se usa ahora, cuesta unos 60.000 dólares, pero todas las carreras de medicina en el país la tienen.

Quizás en Guatemala, uno de los países más pobres, aun se usen cadáveres, aunque ya no tienen ese programa orientado a la medicina rural, volvieron al viejo, que los preparaba para ingresar a las residencias en Estados Unidos, y como me dijeron varios colegas allí, si uno estudia medicina no es para ir a atender poblaciones rurales de indios pobres, sino para hacer luego una residencia en Estados Unidos, y si no puede o no quiere quedarse allí, volver y atender a la población de ricos de Guatemala.

En el mismo sentido contaba días pasados el Dr. Manes, ex médico de la presidente, rector de la Universidad Favaloro, y director de un centro médico privado muy vip, que pensó inicialmente en establecerse en las zonas más pobres del gran Buenos Aires, para hacer medicina social, pero un hermano lo volvió a la realidad. ¿Quién financiaría la medicina social que quería hacer?

Por eso se estableció en el barrio de Recoleta, y eso hace un poco lógico que quizás ahora encabeza la lista de diputados de uno de los partidos por la provincia de Buenos Aires. Desde la legislatura provincial podrá hacer medicina social, puesto que la política no es sino medicina a gran escala, como lo dijo el creador de esta rama de la medicina, el alemán Virchow, que siempre decía que correspondía a los médicos ser los abogados de los pobres, pues eran los que más veían las consecuencias de serlo.

Alfredo Zurita

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