Resistencia Chaco
MIERCOLES 11 DE ENERO DE 2017
El PAMI y la insulina
Reflexion [11/01/17]
Alfredo Zurita
Un tema de actualidad, con el que todos hacen política.
Salud

Los que tengan algunos años recordarán los aviones militares españoles y brasileños trayendo insulina desde el exterior durante los días posteriores a la crisis del 2001 y la devaluación, porque la insulina había desaparecido del mercado, siendo un medicamento esencial para algunos diabéticos, y en estos días una de las empresas noruegas que la fábrica está pensando en retirarse del país, porque lo que le paga el PAMI, su principal cliente, no compensa sus costos de producción.

Con 5,5 millones de afiliados, y un presupuesto ejecutado de 89.000 millones de pesos en el año 2016, el PAMI dispone de un presupuesto por beneficiario doble del que dispone cualquier ministerio de salud en el país, y considerando la cifra es la suma del presupuesto de salud de todas las provincias argentinas, que debe cubrir 15 millones de personas, que no tienen obra social ni prepaga.

Esta elevada cifra se justifica en razón de que los ancianos tienen generalmente una o varias enfermedades, cuyos costos de tratamiento pueden ser muy elevados, y por esa razón el PAMI entrega los medicamentos gratuitamente a 1,6 millones de sus afiliados y beneficiarios de menores ingresos, y también los entrega gratuitamente a todos aquellos que padecen hipertensión arterial, diabetes y cáncer, sin importar su condición socioeconómica.

La mejor obra social del mundo, aseguró días pasados por TV el ex ministro Ginés González García, 2002-2007, avalando la posición del interventor actual que piensa examinar la situación socioeconómica de los 1,6 millones que reciben medicación gratuitamente, aunque el ex ministro, un experto en el tema medicamentos, lamentó aún más el despilfarro de medicamentos del PAMI, cuyos prestadores sobremedican a los ancianos, haciendo que el PAMI gaste en medicamentos 30.000 millones de pesos por año, un tercio de su presupuesto, más lo que deben desembolsar los afiliados que no los reciben gratuitamente, en el momento de la compra, así que 50.000 millones anuales como gasto de medicamentos de los ancianos del PAMI parece una estimación razonable, que explica la inquietud de las farmacéuticas, a las que se llama pamidependientes, no podrían vivir sin el PAMI, ni éste sin ellas, el dilema que tienen aquí los prestadores del INSSEP con el mismo, ambos se necesitan mutuamente.

El actual interventor entre sus primeras medidas aumentó el pago a los médicos de cabecera, pero eso es una medida de largo plazo, pues el paciente argentino, a diferencia del europeo , quiere en la mayoría de los casos que lo vea un especialista, y el mismo Dr. García, cuando fue ministro, quiso que a los niños en primera instancia lo viera el médico de familia, lo que levantó las protestas de la Sociedad Argentina de Pediatría, que lo acusó de querer introducir practicas extrañas al ser nacional, reclamando el derecho al pediatra del niño argentino e inmediatamente lo siguió la Sociedad Argentina de Diabetes, reclamando el derecho del diabético a su diabetólogo, ante lo cual el ministro retrocedió para que no se le viniera el malón encima, porque si la mayoría de las consultas las puede resolver el médico de familia, de que vivirían los especialistas?.

El modelo original del PAMI, con médico de cabecera, fue copiado del sistema inglés, y funcionó creo que bastante bien por algún tiempo, aunque la tendencia a la especialización en Argentina es epidemia y tenemos diez veces más especialidades médicas que cualquier país desarrollado, y se dice que pronto aparecerán traumatólogos de pierna izquierda, y otros de pierna derecha, y ginecólogos de mama derecha y mama izquierda

El nuevo interventor, en este proceso de revisar beneficios, dice que se ajustarán a los recursos y necesidades de cada afiliado, caso por caso, y eso me parece algo ilusorio, y además peligroso por los desvíos posibles, como pasaría con la AUH si se hiciera de esta manera y no en forma pareja, y aunque esto dé lugar a algunos abusos, como se acaba de denunciar, pues nada irrita tanto a la población como que alguien tenga derecho a algo que yo no tengo, cuando la ley dice que ambos tenemos el mismo derecho.

Con el criterio del interventor del PAMI podríamos también decir que la jubilación de una persona se calculará por lo que necesita, y no por lo que aportó.

De todas maneras es loable que el Dr. García haya apoyado la medida del interventor, aunque como él dijo su partido lo chicanea, pero agregó que con la salud no se debe politiquear, porque va en ello la vida de las personas.

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