Resistencia Chaco
JUEVES 06 DE DICIEMBRE DE 2018
Jueves 06 de diciembre de 2018
Médicos baratos para cargos difíciles
Reflexion 
Alfredo Zurita
Médico bueno y barato, además sacrificado, es difícil de conseguir.
Salud

Acaba de cambiar el gobierno de México, que se queja, como es uso y costumbre, de la pesada herencia recibida en salud, y promete cambios, entre ellos poner médicos en lugares donde no hay. Es una promesa también clásica de los gobiernos, como la de eliminar el plus.

El problema es que para poner médicos en lugares difíciles México no tiene plata suficiente, aunque justo en estos días están volviendo de Brasil varios miles de médicos cubanos, alquilados en 2012 por el gobierno para proveer médicos en la selva amazónica y barriadas pobres, así que es está considerando que los envíen a México, lo cual es un negocio para el gobierno cubano, cuyos principales ingresos provienen de esta exportación no tradicional, para los médicos cubanos, que cobran en estas misiones internacionales 20 veces más que lo que les pagan en Cuba, y para las poblaciones mexicanas sin médico.

Una vieja película mexicana, protagonizada por Cantinflas, “El Señor Doctor”, nos muestra un médico al que se ofrece un cargo importante en la capital, pero que prefiere volver a su pueblito para atender a sus paisanos, es solo una película, pues el 99,99 de los médicos hubiéramos aceptado quedarnos en la capital. El caso del Dr. Favaloro quien apenas pudo dejó su pueblito en la Pampa, para ir a Estados Unidos a aprender cómo cambiar corazones, volver a Buenos Aires, y ser reverenciado como héroe nacional, cosa que nunca hubiera sido de quedarse en su pueblito.

También el caso del conocido neurocientífico y ex médico presidencial Dr. Manes, quien contó porqué su instituto privado está en el barrio de Recoleta. Dijo que había pensado en ubicarlo en La Matanza, donde está la gente más pobre, pero uno de sus hermanos le dijo que la medicina de excelencia que él quería hacer es cara, y en La Matanza casi todos son pobres, así que mejor La Recoleta donde casi todos son ricos, o muy ricos.

Desde hace meses hay epidemia de Ebola en el Congo, que ahora se extiende a zonas en guerra, por lo que el CDC, la institución yanqui más importante del mundo en control de epidemias ha retirado a su personal, aunque seguirá enviando dólares, con los que se podrán contratar médicos cubanos como se hizo con la epidemia de 2014 en Sierra Leona, donde nadie quería ir por lo que pagaban, aunque para los cubanos eran fortunas. Todo es relativo.

En los últimos días he visto asimismo que el gobierno de Jujuy ha contratado varias docenas de médicos venezolanos para cubrir cargos en pueblitos de la Puna, donde parece que ningún médico argentino quiere ir por los 70.000 pesos que se ofrecen. La medida ha sido muy criticada por la oposición y los médicos jujeños, pero el gobierno dice que no dará marcha atrás, y si los médicos prefieren estar amontonados en las ciudades, en vez de ir donde se los necesita problema de ellos. La opción para estos médicos venezolanos es, como se ha difundido, trabajar de lavaplatos.

Se trata del conocido problema de la globalización, que permite comprar donde sea más barato, y así hemos visto que se traen al Chaco durmientes de ferrocarril chinos, más baratos que el tradicional durmiente de quebracho colorado. Como es sabido el triunfo del Sr. Trump en las últimas elecciones en USA fue precisamente decir que tratara de que el yanqui consuma productos yanquis, aunque sean más caros que los chinos, para dar trabajo a los obreros yanquis.

Del mismo modo los médicos argentinos pediríamos que los argentinos sean atendidos por médicos argentinos, aunque no sean tan baratos como los cubanos o los venezolanos, y con ese argumento el ministro nacional de salud 2002-2007 convenció al presidente de no aceptar la propuesta cubana de pagar la deuda de varios miles de millones de dólares que tiene con Argentina, con médicos para zonas rurales, cosa que había entusiasmado al presidente, que como gobernador de Santa Cruz había tenido siempre este problema.

En contrapartida se lanzó el Programa Médicos Comunitarios, que pretendía, tomando un médico común, convertirlo en un médico social, en diez clases. Lamentablemente no funcionó, entre otras razones por falta de cumplimiento de los compromisos entre la nación y las provincias, y quizás porque si las carreras de medicina no pueden sacar un médico social en seis años, algo que todas dicen, ¿Cómo lograrlo en diez clases?

Países ricos, como Canadá o los del norte de Europa, que también tienen el problema de pequeños pueblos en zonas difíciles no colocan médicos allí, sino paramédicos, que pueden resolver problemas comunes y emergencias, lo que se hizo por décadas aquí, colocando empíricos en los llamados puestos sanitarios B, con poca o ninguna formación, que actuaban según su leal saber y entender. Como el ser humano es bastante resistente, la mayor parte de los atendidos sobrevivían.

En China, históricamente con pocos médicos la revolución comunista usó en forma masiva el paramédico, con 2-3 años de formación, y los “médicos descalzos”, trabajadores voluntarios similares al agente sanitario nuestro. Durante la revolución cultural incluso se obligó a los estudiantes de medicina a trabajar en los arrozales periódicamente, para no olvidar que eran parte del pueblo. Algo similar a lo que hacía el Che Guevara en Cuba, que trabajaba de ministro los días hábiles, y cortando caña de azúcar los días feriados. Ninguna de estas iniciativas perduró. Ahora China explota la medicina a escala industrial, y es el primer exportador de medicamentos y tecnología, y al Che lo mataron, y lo pusieron en remeras y afiches.

Ya no tenemos médicos descalzos, sino que hacemos trasplantes, respondió el ministro chino en una entrevista reciente.

El servicio de salud de Israel fue creado por médicos judíos que venían de los campos de concentración de Europa. Mientras ellos vivieron no hubo quejas, ahora los jóvenes reclaman que los dejen trabajar en privado, donde podrían ganar más. Supongo será el caso de los venezolanos en Jujuy apenas junten unos pesos.

“Aquí se están formando médicos que trabajaran por amor al pueblo, y no por la plata” elogió el ministro nacional de salud 2015-2015 al visitar la UNCAUS. Espero que tenga razón, aunque el modelo con que se organizó esa carrera fue tomado de la Universidad de la Matanza, y ya ha sido eliminado allí. Veremos cuando salga la primera promoción.

Todos los gobiernos del mundo han tenido y tienen problemas con la profesión médica por esta razón. El gobierno siempre reclama que el médico sea una especie de santo, que antepone el interés de la población al suyo propio, y el medico defiende sus intereses, como cualquier hijo de vecino.

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