Resistencia Chaco
JUEVES 09 DE AGOSTO DE 2018
Faltan médicos en el NEA
Reflexion [09/08/18]
Alfredo Zurita
Un problema, entre tantos otros, aunque no para todos.
Salud

El NEA es la región del país con menos médicos en relación a su población, según informa la Dirección de Capital Humano del Ministerio Nacional de Salud. Las dos provincias que menos médicos tienen son Formosa y Misiones, 2 cada mil habitantes, en tanto que la ciudad de Buenos Aires tiene 13.

En un sistema de salud como el que tenemos donde el ejercicio liberal de la medicina hegemoniza el sistema, es lógico que los médicos se concentren en las regiones ricas, y huyan de las pobres, y siendo el NEA la región más pobre, es lógico que sea la que tiene menos médicos.

Pero el problema no es la disponibilidad de médicos, 2 cada mil habitantes son suficientes, sino su distribución por especialidades. A diferencia de los países desarrollados donde la mitad de los medicos son generalistas y pediatras, en Argentina éstos escasean, ya que se prefieren las especialidades con gran uso de tecnología, más rentables, que por razones de mercado se concentran en las grandes ciudades, agravando el problema de distribución que deja sin médicos a las zonas rurales.

Es precisamente el exceso de médicos lo que incentiva la especialización, en busca de nichos que aún sean rentables, en mercados muy saturados, y aunque el NEA tiene menos médicos que Buenos Aires, hay que tener en cuenta que los que pueden pagar en el NEA son menos que en Buenos Aires.

El problema afecta a todos los países basados en ejercicio liberal de la medicina, y es mucho menor en los países con Sistemas Nacionales de Salud, como Inglaterra, España o Cuba, pero crear un Sistema Nacional de Salud en Argentina, intentos del Gral. Perón en 1974 y el Dr. Alfonsín en 1984 no cuajaron, entre otras razones porque el pueblo argentino parece no dispuesto a aceptar una atención igualitaria, y su medicalización es tal, que prefiere la cesárea al parto natural, y la muerte en terapia intensiva a la domiciliaria, para dar algunos ejemplos conocidos.

Muchos dicen que el problema está en la universidades, los templos de la medicina, donde los grandes especialistas hegemonizan la formación, y muestran la medicina general como un pariente pobre reservado para los menos capaces, y por ello en los últimos años, obligadas por reglamentaciones, casi todas han hecho esfuerzos de maquillaje, que se descascaran al poco tiempo, y en 2004 el gobierno nacional lanzó el programa Medicos Comunitarios, para reformatear a los egresados, también ya en decadencia, porque luego la inserción laboral no está prevista por las provincias en forma atractiva, incluyendo salarios y carrera profesional.

Del mismo modo hay muy pocos candidatos para las residencias de medicina general, y ningún candidato se presentó este año a la convocatoria de plazas en la provincia de Misiones.

Hace algunos años la Universidad Nacional del Sur intentó una formación distinta, copiando el programa de Maastricht en Holanda, donde los estudiantes son formados por docentes que son ellos mismos médicos generales y los resultados parecen interesantes, pero de todos modos el mercado inclina a los egresados hacia las especialidades.

Algo similar intentó la universidad nacional de La Matanza, generando conflictos con la profesión médica en esa localidad, que terminaron con el plan de estudios, orientado a la medicina social.

Un ejemplo más exitoso parece la formación que dá el Hospital Italiano de Buenos Aires, fundada por el actual ministro nacional, aunque parece un mercado reducido para clases altas, porque los intentos de las grandes prepagas de Buenos Aires de introducir médicos generales entre sus prestadores, no tuvieron éxito, pese a la enorme publicidad que se le hizo.

Brasil, con un problema similar, alquila médicos cubanos para zonas rurales y barriadas carenciadas, aunque generando conflictos con los médicos nacionales, temerosos de que estos médicos terminen siendo competencia para ellos en la práctica privada, y aquí algunas provincias comienzan a contratar medicos venezolanos inmigrantes.

Las consecuencias de una atención exclusivamente a cargo de especialistas son conocidas, exceso de prestaciones tecnológicas riesgosas, el caso Pérez Volpin como ejemplo, por lo cual el médico general es necesario como filtro de la atención especializada, balanceando ventajas y riesgos, aunque para ello deben ser omnisapientes, lo que desalienta a muchos, que ven más sencillo saber solo una pequeña parte de la medicina, que además es más rentable.

Como los costos de la medicina preocupan cada vez más, y se sabe que los Sistemas Nacionales de Salud son menos costosos que los basados en ejercicio liberal, hay interés en aplicar algunos de sus principios, el caso de las leyes introducidas en Estados Unidos por el presidente Obama, a las que el presidente Trump prometió derogar apenas asumiera, aunque no pudo hacerlo, porque los beneficiados por las leyes de Obama las defienden.

Si se observan los Sistemas Nacionales de Salud vemos que la mayoría de los médicos son mujeres, en tanto que en los países con ejercicio liberal aún son hombres, y como en los intentos anteriores en Argentina aun las mujeres eran escasas, quizás el actual predominio de mujeres posibilite crearlo en el futuro.

Interrogando a los alumnos sobre planes de futuro, veo que la mujer sigue prefiriendo las especialidades de más demanda, pero con menores ingresos, en tanto que el varón piensa en las de menos demanda, pero más altos ingresos potenciales, repitiendo la tradicional división del trabajo que viene de la prehistoria, aunque todo parece estar cambiando rápidamente, feminismo mediante, aunque como hemos visto en la votación de anoche en el Senado, el NEA y el NOA son aún reductos de la sociedad patriarcal, donde los privilegios del varón son respetados.

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